Y…. SILENCIO

1961

 

Y pasa  el Miércoles de Ceniza, y la espera habrá terminado. En momentos llegará el día, y la tarde avanzará de forma morosa y lenta para que al empezar a declinar el sol, todos conozcamos que El Silencio ha sonado y que una vez mas el asfalto se cubrirá de color, el ambiente estallará en aroma de corozo y flor, las retinas se empañaran en llanto, el humo blanco copará la atmósfera y el corneta llamará otra vez al Silencio…  ese, que se corta de pronto con el añorado sonido del timbre, para que como ha sido desde hace mas de cincuenta años, predilectos hombros eleven el anda en que Jesús de Los Milagros saldrá a impartir sus bendiciones.

 

Y de nuevo El Silencio acallará el mundano ruido citadino, y los amigos saludarán a los amigos, el hermano abrazará al hermano, como si recién se hubiesen despedido ayer, siendo quizá que fue desde el Viernes Santo pasado que se han visto por última vez; en medio del Silencio los rostros conocidos se encontraran de nuevo en esa inexplicable y rara relación que se da solo en el ámbito de las procesiones de Semana Santa; la oración se elevará en catorce tradicionales estaciones y las plegarias llegarán a los consagrados oídos del monarca a lo largo de todo el camino; y el cargador iniciará la cuenta atrás de los días en que se enfrenta con sentires encontrados, con realidades opuestas ya que el desconsuelo por la pasión se confunde con la alegría que se percibe en los cargadores, pues se ha iniciado lo que a todos nosotros nos gusta y nos complace.

 

Y vendrá El Silencio, en oleadas de recuerdos, en inventarios de antiguos itinerarios, en sonar de marchas fúnebres josefinas y marcapasos de redoblante de ayer y de siempre, redoble pasmoso que nos hace presentir la marcha que acompasa cada turno. El Silencio se rompe por el ruido de las ventas, las voces de la espontánea tertulia semanasantera en filas de cada año, de los gritos de niños que se asombran, de las ancianas que sollozan y de los varones que lloran, de la matraca penitente, de las palomas que aletean en el atrio mercedario saludando al mártir, de los motores reprimidos y de las bocinas impacientes que no entienden que hoy es Primer Jueves de Cuaresma, que es día de Penitencia, de Vía Crucis y del Silencio ya que el Rey del Universo benignamente ha salido de su santuario a recorrer un poco su ciudad.

 

Y reinará el Silencio en Guatemala de la Asunción; mientras el viento juega y revuelve elegantes cartulinas que penden de solapas de tonos oscuros. Se escuchará solamente el arrastrar de las horquillas y el sonido de la matraca regente; crepitará el anda recién barnizada, los incensarios chocaran por sí y entre si, produciendo explosiones en chisporroteo aromático; las calles murmuran al compás del redoblante que marca el paso silente de los cargadores; las estrellas titilarán miedosas por el portento que se pasea humilde, pero con prestancia de monarca por las calles ancestrales de mi ciudad; la naturaleza enmudecerá y la luna tácita esconderá su rostro avergonzada por que en muchos sitios donde transita la procesión aún el chapín grité Barrabás!!! y decrete a la cruz a Jesús de San José. La nocturnidad será el templo ideal y las nubes las cortinas grises perfectas, para éste huerto móvil que es ésta procesión sin igual.

 

Y El Silencio vive en el corazón del devoto que acongojado y contrito coloca sus suplicas a los pies del maestro, que dice alabanzas con el esfuerzo de su hombro y recita oraciones que suplican perdón; porque El Silencio habla, El Silencio es vida, El Silencio es comunicarse con el Jesús Vivo, que procesionamos en penitencial jornada. El Silencio vivirá en cada corazón y en el interior de cada uno explotará en  mil sentimientos dispares, en una y mil oraciones sinceras, en una y mil suplicas por El Perdón… “Perdón OH Dios Mío….. Perdón y Clemencia… Perdón e indulgencia…” y todo ello desde El Silencio, de esa callada manera en que el cargador sabe que Jesús le escucha y con la confianza que Él lo sabe todo, aunque nosotros nunca le digamos nada, así pues en las almas habitará El Silencio, que es estruendo de adoración, alabanza, bendición y suplica a Jesús de San José.

Anuncios

One thought on “Y…. SILENCIO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s