a) el legado… b) Jesús llega a casa (relatos breves)

A) Desde tiempos pasados, el Jueves Santo era la misma rutina. A sus ochenta años cada vez le costaba mas ponerse el traje de lana negro, ajustarse el chaleco y tallarse la corbata, para salir al encuentro de Cristo Rey. Su Jesús, el Consagrado de su antañon barrio, entrañable sector en el cual él había vivido toda su vida.  Le correspondía cargar al Señor en la tercera comisión de honor. Allí le esperaba desde que, hace muchos años comenzó a cargar ese turno. Allí aguardaba siempre a formarse para tomar su brazo. El Jueves Santo le recordaba especialmente a su  difunta esposa, quien ataviada de blanco cargaba a la Dolorosa todos los años, después de aderezar la mesa familiar, siempre concurrida de hijos, nietos y amigos con las mas tradicionales y selectas viandas de la época.  Este año fue casi igual: ponerse el traje, ajustarse el chaleco y tallarse la corbata, el recuerdo persistente de la amante esposa, pero al llegar al lugar de siempre, dio un beso en la mejilla a su nieto adolescente y le puso en la  juvenil solapa la cartulina del turno, mientras secaba con su pañuelo las lágrimas que florecían de sus marchitos y fatigosos ojos. Este año todo era igual, la única diferencia era que él ya no cargaría mas, y desde ahora apreciaría a su Jesús de Candelaria, desde la acera, sentado en una silla de ruedas, desde donde daba gracias a Dios por haberle prestado las piernas todos estos años, mismas que hoy sucumbieron ante la edad y la enfermedad…

B) Desde que lo supo se puso feliz. Jesús de Candelaria, “Su Jesusito del alma” pasaría por la calle en que vivía. Eso y planear la alfombra fue un santiamén. A pesar de su edad el entusiasmo desbordó en ella y no descansó hasta que la hermosa ofrenda de amor, hecha arte efímero, estuvo lista. Le dolía la espalda. El rostro estaba quemado. Las manos manchadas de colores. Las rodillas adoloridas. Sin embargo limpiaba esmeradamente la calle y daba los últimos toques a la alfombra de habían hecho enfrente de su casa. Por vez primera el Nazareno pasaría por su hogar y había que recibirlo bien. Los balcones engalanados con cortinajes rojos, en los cuales se engarzaban ramos de estaticias y corozo, y remataban en el punto donde recogidos  pendían de dichos arreglos ramas de coralillo. Se distinguían las hermosas Coronas de Espinas, símbolo perenne de Jesús de Candelaria  En el zaguán de la casa estaba listo el brasero, para ofrendar nubes de incienso a la querida imagen, del  vetusto pero aun potente aparato estereofónico, se esparcían por toda la casa las notas de “Lágrimas”, “Cristo Rey”, “Una Lágrima” en fin todas las joyas del repertorio fúnebre nacional.  Al aproximarse el anda, se apoderó del vetusto incensario, y profuso el humo blanco surgió purificando el ambiente. Minutos después la abuela sollozaba en el corredor de la antañona casa aparentemente de alegría y satisfacción, quizás en el fondo sabía que Jesús pasaría al fin por su casa en este que sería su último Jueves Santo.  La abuela amaneció dormida en la eternidad el Domingo de Resurrección, con la faz iluminada de dicha y velada  – como siempre-  desde la cabecera de su cama por su Amado Nazareno…

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One thought on “a) el legado… b) Jesús llega a casa (relatos breves)

  1. DEBO DECIR QUE ES DE LOS MEJORES QUE HAS ESCRITO… Y MAS POR EL DETALLE QUE DA LA MARCHA DE FONDO. EN VERDAD ME GUSTO MUCHO…

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