Apreciaciones del V Domingo del año 2012
Fotografía por fraternal colaboración de Giovani Minera
Y así como llegó se fue. El V Domingo de Cuaresma, es parte ya de la historia, del inventario personal de cada cucurucho y cada devota: en esta oportunidad voy a tocar algunos puntos que considero relevantes del cortejo, y también hoy escribiré, si se me permite, desde un punto de vista muy personal.
Antes que nada quiero manifestar que quedo comprobado –una vez más- que a pesar de lo que muchos dicen, el cucurucho que de la ciudad de Guatemala, viaja a la Antigua, lo hace en su mayoría con una actitud de devoción auténtica; fue satisfactorio comprobar que la famosa medida del capirote antigüeño, fue atendida por la mayoría de los cucuruchos y que quienes no lo llevaban –sea por el motivo que sea- hacían la “modificación” adecuada a su capirote para hacerlo lo mas similar posible a lo solicitado. SE cumple así una faena mas de devoción que para quien viaja de la capital, se traduce en un viaje para inscribirse, otro más para recoger el turno y finalmente el que se ocasiona el V domingo, con el gasto que involucra el transporte, la alimentación y en muchos de los casos el hospedaje, por ello creo que decir que somos cucuruchos de moda me parece ofensivo.
Acerca del cortejo en sí, hay que mencionar el equipamiento de los Romanos, que elegante y novedosos, dieron una distinción especial a la procesión; cabe mencionar que la forma tan elegante de vestir de la centuria, contrastaba con la forma en que los romanos que abren el cortejo interpretando las Fanfarrias, que a pesar de ser reciente, marcaba una diferencia abismal con el resto de los Romanos. Valdría la pena hacer el esfuerzo, para lograr la uniformidad total en este segmento tan importante de la procesión.
El anda de Jesús de la Caída, realmente esplendorosa, con acabados y detalles sobresalientes y con un mensaje que a pesar de lo aparentemente complejo, se digería de forma muy fácil por el público espectador. Creo que por momentos los detalles… como los insectos que salían de la tumba y sobre la efigie que representaba a Lázaro, así como la “sangre” que manaba del pecho de los ibis que sostenían la plataforma donde iba El Soberano, distraían la atención y las personas se fijaban mas en esos detalles –muy bien elaborados y diseñados- que por la imagen de Jesús. Por lo demás, todo muy bien: la cruz rústica magnifica, la túnica sencilla acorde a dicha cruz y la presencia realmente soberbia dentro de la humildad de Jesús de San Bartolo. Mención aparte y análisis de los miembros de la Hermandad es acerca del plástico que sirvió para cubrir a Jesús, que a mi me pareció realmente improvisado y que se notaba que no había un plan diseñado para cubrir la imagen con prontitud y eficiencia. El cambio de recorrido en la primera parte, me refiero a la entrada por la carretera, creo que fue positivo pues ocasionó mas orden en el cortejo
Hablando de cosas buenas y positivas tengo que mencionar la banda de música a cargo del maestro Luis Pirir, que iba “tronando” como decimos los cucuruchos y que cumplió a cabalidad y exactitud con el programa diseñado (que por cierto el reparto de los marcheros a última hora, provoco desorden) y que solo cambió por la presencia de la lluvia que obligó a tocar marchas de memoria. La banda de Luis, cada vez presenta una personalidad propia, mas allá de los sombretitos y la impecable presentación de los músicos; sino con calidad musical y la presencia del carácter de un joven director que ha logrado, posicionar a su conjunto entre unos de los 4 mejores del país.
Otro aspecto a destacar, es el de los amigos, que con su cariño y simpatía me demostraron que celebrar el día del cumpleaños a los pies de Jesús de San Bartolo, es lo mejor que puede suceder y es que el V domingo es una procesión muy especial para mí, quienes me conocen bien lo saben, existe una conexión, que a pesar de la distancia me une a Jesús de San Bartolo y es el cortejo que me sirve para irme “kilometrando” para los días de la Semana Santa; esta vez no puede estar en la totalidad de la procesión, como no sucedía antes en los tantos años de ir el Domingo de Lázaro a la Antigua, tuve que salir antes y ver con satisfacción y alegría que fueron mis hijos y sobrino, quienes se encargaron de llevar hasta su dosel a Mi Jesús de La Caída.
Ya en un ámbito meramente personal, he de decir que creo que esta Semana Santa, será atípica, que van a verme menos en las filas, mi presencia será –no por mi gusto- intermitente y que eso involucra sentimientos que, no puedo describir por no haberlos vivido, pero que si puedo imaginar por lo que aconteció el Domingo 25 de marzo de 2012.
Dios Sabe mas que uno y le pido -y les pido que le pidan- que me regale el bienestar necesario, para acompañarlo el tiempo que Él quiera en sus procesiones.
MARCHERO…. (el amante de la música fúnebre)
Lo primero que ve, es con que marcha le toca; y no es que sea un superficial que se deja llevar solamente por las cosas externas, sino que mi amigo cucurucho, el melómano, es verdaderamente un amante de las marchas fúnebres procesionales. Todos los cucuruchos gustamos de las marchas, ya en alguna ocasión me referí a ello y señalaba que en mi opinión no se puede ser cucurucho y que no nos gusten las marchas fúnebres; sin embrago hay devotos cargadores que tiene una afición especial por las marchas y que van desde el simple coleccionista de cuanta marcha se haya grabado hasta aquel que tiene 5 o 6 versiones de una marcha, en las cuales aunque sea la misma, suena diferente.
El cucurucho melómano, es aquel que no se pierde un solo concierto, que se embelesa en cada marcha que suena en los templos y que de alguna manera, con el tiempo entiende que cada templo tiene una acústica diferente y que las marchas suenan distinto en la Recolección que en La Merced, por ejemplo; el cucurucho “marchero” es aquel que muchas veces en grupo que se va caminando atrás del anda, pendiente del programa, que disfruta con sus amigos de cada interpretación y que para sus adentros piensa “lástima que no se puede aplaudir…” es aquel que sin hablar se hace cómplice del señor de la tuba y saluda efusivamente al muchacho del pícolo; es aquel al que se le permite ir allí donde le gusta por los encargados del orden de la Banda, que le entienden y saben que para él las marchas son en buena medida una parte fundamental de una procesión.
Para el melómano, no hay año litúrgico, en agosto, por ejemplo en plena fiesta patronal de la ciudad, su vehículo va tronando con “La Fosa”; y la cena de navidad es amenizada con “El Llanto de la Virgen”; y no exagero, hay cucuruchos que se despiertan con los acordes de “Cruzados de Cristo” y conozco a mas de alguno que suele almorzar en su oficina, con los audífonos puestos escuchando una y otra vez “Jesús de San Bartolo”. Hay otros en cambio que les gusta la expectativa, que no escuchan marchas sino hasta el Miércoles de Ceniza, y de allí ya no paran hasta que la nostalgia se va diluyendo en los días posteriores a la pascua, para fenecer definitivamente en el adviento. Algún cucurucho, elige una marcha cada año y la hace “su oficial”, es decir la que continua y repetidamente escucha, hasta desentrañar el sentimiento del compositor y aprenderla prácticamente de memoria; otros más se auto retan y utilizando el suffle del reproductor de la computadora, juegan a vencerse a si mismos y tratar de identificar cada marcha, por su nombre, su autor, o la imagen a la que ha sido dedicada. Con eso de las dedicatorias y la adjudicación de las marchas a determinada imagen, para el cucurucho que sabe de marchas, ese es un dato anecdótico más, es decir la marcha tiene su validez, en el goce estético que produce y no en sus orígenes o dedicatorias, aparte de ellos, haya adjudicaciones caprichosas y sin fundamento, además de las que contra todo documento o declaración del autor, el pueblo, el cucurucho la asigna a un cortejo y a una imagen, que es lo que al final de cuentas importa.
Mi Amigo Cucurucho VI: EL MUSICO
Dedicado con cariño fraternal a mis amigos filarmónicos
La semana santa llena todos los sentidos del chapín. Ya se ha escrito mucho acerca de aquello de los olores, sabores, visión y tacto que hace que esta época sea tan nuestra y tan particularmente especial. Sin duda alguna uno de los sentidos que más se consienten durante esta época es el oído. Las Matracas, el tzicolaj y el tambor, los redobles, las fanfarrias producen un placer sin igual para el devoto; pero y esto lo afirmo sin lugar a ninguna duda, son las marchas fúnebres las que son el culmen del goce estético auditivo de la época.
Compositores preclaros han dejado plasmadas en papeles antes manuscritos y hoy impresos con tecnología digital, las hermosísimas marchas fúnebres, pero son los músicos, los maestros filarmónicos, los miembros de las bandas de solistas los que ponen su aliento (y la palabra quizá nunca estuvo mejor usada) a esas composiciones que nos hacen conmovernos y son el marco perfecto para el paso del nazareno.
Y es que allí van, con su traje puesto, alguna visera que les protege del sol o gorra que les cubra el sereno; bajo la lluvia, o con el ardiente sol, llevando a cuestas un instrumento que en muchas ocasiones es pesado e incomodo; son los músicos que de alguna forma pintan un cuadro que muchas veces se traza como pintoresco y que –sobre todo en el pasado- manejaba algunos estereotipos que con los años ha cambiado, sino radicalmente, si con una buena dosis de convicción de que las cosas pueden hacerse de otras formas y de distinta manera. Las bandas de semana santa, hoy, son jóvenes, y muchos de sus miembros han sido destacados alumnos de las mejores bandas marciales escolares de Guatemala, algunos de ellos profesionales de éxito en diversas ramas académicas; y en algunos casos son adolescentes que con el entusiasmo que caracteriza a la juventud aportan su arte a las procesiones.
Se de muchos casos en que los maestros filarmónicos han sacrificado su devoción por el arte, o mejor dicho que han convertido su arte en devoción. Voy a explicarme, se de algunos cargadores, tremendos cucuruchos, que han dejado la túnica por la trompeta o que han asumido el pícolo por el casco de Candelaria, otro habrá que ha mudado el capirote por las percusiones y todos ellos con la convicción de que, independientemente de la paga que reciben, hacer música para el Señor, es una manera de alabarlo y de provocar el acercamiento de las gentes al mensaje de las andas. No todos los casos son así, y muchos quizá vayan solo con el ánimo de un trabajo realizado; pero existen situaciones puntuales que yo he conocido y que no menciono acá, por no cometer alguna indiscreción o incurrir en alguna terrible omisión.
Así que a mi no me extraña ver a los músicos en ambiente de cordialidad detrás del anda, al final de cuentas la felicidad se les pinta en el rostro al hacer lo que les gusta; no me espanta ver a un filarmónico que se conmueve hasta aguársele los ojos al momento del alguna marcha, por motivos que solo él y El Señor conoce; no me parece extraordinario que muchos músicos vayan algunas cuadras a “tocarle a Jesús”… solo por el gusto de hacerlo; no me extraña que algún músico saque su cámara e intente , así desde atrás, encontrar ángulos inéditos de una imagen o elementos diferentes de un adorno. No me extraña, pues yo sé esos casos, se que a pesar de todo, la música cuaresmal, es una forma de expresar su devoción y conozco que muchos encuentran allí, en la bendita música que tanto disfrutan, una manera de alabar al Rey y de acompañarlo en su vía dolorosa o camino al sepulcro.
A mis amigos filarmónicos, yo, que rudimentariamente conozco los secretos de la escritura musical, que sin técnica pero con mediano entusiasmo tomo el clarinete y partitura en mano imagino ser parte de una banda “de verdad”… mi admiración enorme; confieso de alguna forma una envidia sana a lo que ellos hacen y pido a Dios que bendiga el trabajo que ellos –dichosos- realizan siguiendo las huellas del Maestro o de su Madre Dolorosa. A ellos desde aquí un abrazo de cucurucho a cucurucho.
Bodas de Oro (José Manuel Custodio)
Fotografías de Jesús de Candelaria en su procesión de Jueves Santo, en el siglo XX.
La marcha “Bodas de Oro” de José Manuel Custodio, fue estrenada el Jueves Santo de 1959, cuando el cortejo de Cristo Rey pasó al costado del Templo de La Merced. La marcha es un homenaje al cucurucho Carlos Olivero Nelson, en sus 50 años como encargado general del culto de El Patrón Jurado de la Ciudad, Jesús de La Merced.
Mi Amigo Cucurucho V: Los niños y las niñas
Antes ya he escrito acerca del papel de los niños, de los sanjuaneros y de las procesiones infantiles en el desarrollo de la Cuaresma y Semana Santa en Guatemala. Yo fui un cucurucho de adolescencia, es decir salvo la ocasión en que lleve en hombros a mi querido Niño de la Demanda por primera y única vez, nunca participe en procesiones infantiles y nunca fui sanjuanero; como diría el Profesor Carlos Diaz del Cid … “de una vez a las grandes ligas”. Siempre he admirado a los niños cucuruchos, incansables, imbatibles, inquietos… son niños que prefieren el incienso, el corozo y caminar en la fila de sanjuaneros que una temporada en la playa, y no es que no les guste el mar y las vacaciones, es que –y allí está lo admirable- los niños han optado por ser cucuruchos; porque ser cargador en Guatemala, ser cucurucho mercedario, josefino, dominico o un “todo-cortejo” 4X4, es una opción que se toma en el despunte de la vida, y que cuando se asume todos sabemos que es para siempre, o mejor hasta que Él así lo disponga. 
¿Puede haber algo mas importante para una familia que el estreno de un bebe cucurucho? seguro que no. No es extraño que entre amigos cucuruchos al momento de nacer un niño en lugar de babero regalen paletinas blancas, en lugar de gorros de lana tapasoles mercedarios y por supuesto mini madrileñas para las futuras dolorosas. La escogencia de padrino o madrina es en la mayoría de los casos de hogares cucuruchos es referida a colegas de filas y compañeros de tanda; a a migos cucuruchos. Los niños hijos de cucuruchos prácticamente son mecidos en la cuna al ritmo del marcapasos, no le temen a los romanos de San José y ven con naturalidad que papá o mamá pongan en Agosto o Noviembre una marcha fúnebre. En los nacimientos de cucuruchos en pleno diciembre es común observar una mini procesión, una fila de cucuruchos o un escuadrón de romanos, y los hijos de cucuruchos lo ven como algo normal. Conozco el caso de un niño que a sus escasos 5 años podía diferenciar fácilmente imágenes, muebles procesionales, heráldica e insignias de todos los cortejos importantes de la ciudad y con suma pericia podía identificar con el nombre y en algunos casos el autor mas de una veintena de marchas fúnebres; hoy es un preadolescente que este 2011 see strenara en “las grandes”. Seguro que su precocidad de cucurucho y su temprano despertar a las faenas procesionales, no es un caso aislado y estoy seguro que los hay más sorprendentes.
Yo he visto a niños llorar por perder un turno, por no lograr inscribirse o porque papá lo quiere sacar de la fila muy pronto. Yo he visto a muchas mujeres embarazadas que sobre su vientre abultado llevan ya el turno de aspirante y realmente ese es un rasgo devocional que conmueve y mueve. Dentro un niño o una nena vibran ya al pasar la Banda mientras la futura madre llora de felicidad anticipada, imaginando la Semana Santa venidera en que ya tendrá que llevar pañalera, biberones y alimento, para el cucurucho que completa la tercera o cuarta generación de devotos que ira ese día en filas.
Mucho se dice de semilleros, de que los niños son baluartes de la tradición, y es cierto; pero hay cosas que sons insustituibles pero sin duda alguna es la mano enguantada de papá quien guía al nuevo cucurucho. Yo recuerdo muy bien, los turnos de las procesiones infantiles de mis hijos, y las ocasiones en que cargaron por primera vez en las procesiones de adultos. Hoy ellos son mas altos que yo, sus tandas van primero en la procesión de San Bartolo, resisten mas el caminar en filas que yo; se entusiasman mucho mejor de lo que yo lo hago y sufren de ese stress pre-turno que los cucuruchos padecen cuando están a punto de ir a una procesión. He cargado junto a ellos, en varias ocasiones y eso es sin duda una de las mayores felicidades que Jesús me ha regalado ir en el brazo 25,27 y 29 juntos… hasta que él así lo decida.
(para leer Mi amigo Cucurucho II El Sanjuanero AQUI)
TERNURA INFINITA
Lunes Santo en Guatemala de La Asunción
La marcha oficial del cortejo del Lunes Santo en Guatemala de la Asunción, con Jesús de las Tres Potencias, de la Parroquia de la Santa Cruz; inspiración del Pbro. Julio Gonzalez Celis.
Prof. José Basilio Chapas España
Lo conocí personalmente en 1984, cuando se presento al Colegio de Infantes, para iniciar la que muchos creían utópica tarea de formar la banda marcial del Bicentenario centro de estudios; de hecho fue mi padre quien lo recomendó a las autoridades del Colegio para ese puesto. Sin embargo yo ya lo había visto antes, en los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional a los que asistía los días Jueves durante la temporada de la orquesta, pero sobre todo lo observaba en las Bandas de Semana Santa, ya fuese con su picolo en la bolsa del saco o la batuta en la mano derecha, presto a marcar la anacrusa de la marcha fúnebre que tocaba interpretar.

El profesor Chapas España, fue músico por cuestiones de genética, nieto del maestro Pedro Chapas (autor de “Perdónanos Señor”), e hijo del maestro del clarinete José Chapas Arévalo, nació en un ambiente musical en donde predominaba la banda y las marchas. “Chapitas” como le decían sus amigos y compañeros músicos prácticamente tenía señalado el llegar a ser, como efectivamente lo fue, el director de la Banda de Jesús de Candelaria en Jueves Santo, heredando el puesto en la tercera generación de los Chapas. En esa posición de gran prestigio, como director de banda de uno de los más solemnes cortejos del país, muchos le atribuyen –con justificada razón- el hecho de concederle el acierto de innovar en los conjuntos de música sacra cuaresmales: los timbales, el gong y la multiplicación de las percusiones son idea suya. Me parece, aunque no estoy muy seguro que él ideo también el redoble de timbales al iniciar la marcha y también el inconfundible redoble que marca el paso de los cucuruchos en Jueves Santo, y que si la memoria no me falla era tocado como hasta hoy en día por el Maestro Mario Segura. Chapas estuvo, entre otras, en las bandas de San José, Capuchinas, El Calvario, en Mixco y Santa Catarina Pinula, dirigió en el Santuario de Guadalupe, en la procesión del Cristo de Esquipulas (¿recuerdan esas sonoras y enormes bandas de esa procesión?), acompaño al Niño de la Demanda en mas de algún Sábado de Ramos y creo que estuvo también en La Parroquia en Lunes Santo, en Las Beatas de Belén; y por supuesto en los tradicionales cortejos de Viernes Santo en La Merced y Santo Domingo y como ya dije en La Candelaria, en donde vivió su mejor época; en un curriculum de un verdadero mariscal de la música cuaresmal en Guatemala.
Pero Chapas, no era un músico de semana santa nada mas, llego a ser el primer flautista de la Orquesta Sinfónica Nacional y de otras muchas orquestas mas, en la docencia, trabajó en innumerables colegios, como el Valle Verde, aparte de la labor que hizo durante muchos años en el Instituto Neurológico Nacional con niños especiales; pero sin duda su labor educativa más reconocida y sobresaliente es la que realizó junto al Maestro José Luis Cabrera Pérez en la Banda Marcial del Colegio de Infantes. Todavía evoco la emoción de nosotros, jóvenes aprendices e inexpertos que con muy pocos rudimentos de la música pudimos ensamblar “Mater Dolorosa”, “Misericordia Señor” y “Dolor Consuelo y Alegría” en tan solo unos pocos meses de haber sido formada la Banda en versiones sumamente simplificadas a las circunstancias de nuestras limitaciones. Allí en el Infantes, en el año 1987, Chapas España, compuso una Marcha militar denominada “Catedráticos de Estudios Sociales” que dedicó a sus amigos que desempeñaban esa tarea, partitura original que yo, (en ese tiempo encargado de la Banda del Colegio, y catedrático de esa materia) guardo con mucho cariño.
Hay una y mil anécdotas de Chapas, algunas jocosas, otras entrañables, pero todas inolvidables, me referiré a algunas de ellas y ojala los comentarios pudieran aportarnos algunas otras: En la década de los ochentas, durante algunos años a él se le encomendó la Banda de Viernes Santo de Jesús de la Merced, era la época en que no se programaban con regularidad las marchas y hubo ocasiones en que no había un programa escrito; dada la penumbra –casi oscuridad- con que El Patrón Jurado iniciaba su recorrido, las primeras marchas del itinerario eran “las de memoria” esas que todos los músicos saben y conocen a la perfección y que no es necesario leer en las partituras; entonces yo acompañado de mi hermano y mis amigos cucuruchos, adolescentes todos, nos íbamos cerca de la banda para poder sugerir al maestro Chapas, las marchas preferidas nuestras, mas de algún turno de la once avenida en la madrugada mercedaria fue cargado por mí, con la marcha a mi gusto por cortesía del maestro Chapas. Otro memorable momento será el Viernes Santo, que quedará fijo en mi memoria de cucuruchos, pero sin embargo la exactitud del año se pierde en la retentiva; y, como en esa década de los ochentas Chapas llevaba la Banda de Santo Domingo, en ese entonces el cortejo del Sepultado Dominico era la segunda y ultima procesión de Santo Entierro que pasaba por Catedral y justo allí, la noticia del fallecimiento del maestro Chapas Arévalo, su padre, llegó al cortejo. Movimiento inusitado en la banda de Jesús, ansiedad en los colegas músicos por la noticia de la muerte de su amigo y el dolor del maestro por la pérdida de su padre. Chapitas, dejo su puesto y atendió el duelo familiar, fue el maestro Mardoqueo Girón quien se hizo cargo de la Banda hasta terminar la procesión, tocando marchas fuera de programa; recuerdo que ese Viernes Santo sonó varias veces “Lágrimas”. Otra más: alguna vez ví al maestro Chapas en los cortejos en donde él no participaba, y era solamente observador del mismo, siempre era un movimiento reflejo en él, llegar a la banda, saludar al director y pedir prestado el picolo al maestro que iba integrando la banda de esa procesión, muchas veces el picolo de “Mater Dolorosa” llevó el sello de Chapas en la interpretación del trío, ante la admiración del picolista titular que en su mayoría reconocían la capacidad del que en muchos de los casos había sido su maestro o referente. En algún año que se me escapa a los recuerdos, el maestro Chapas en el cortejo del Señor de Esquipulas, dejo la batuta a cargo de algún compañero e interpreto el picolo en la marcha “La Memorable Entrega” de Pedro Donis, con una actitud, y excepcional belleza, pero sobre todo con el placer pintado en el rostro por todo lo que estaba disfrutando.
Él es reconocido hoy, por su aporte, por su trato amable y complaciente con sus dirigidos; además su nombre se recuerda cada año, cuando se interpreta el arreglo que del canto “Tu Eres Pedro” hiciera, convirtiéndolo en una hermosa marcha fúnebre (en la sección de Videos de este blog hay un video con esa marcha). Los mejores momentos de Chapas al frente de las Bandas de Música Cuaresmales, quedaron en Candelaria, en donde a veces ya en estos tiempos, cuando el cortejo se enfila por la catorce avenida, y yo me voy disfrutando de la Banda y de las últimas horas del Jueves Santo, extraño la batuta iluminada (otra innovación propia) de José Basilio Chapas España, a quien recuerdo a punto de iniciar la interpretación de “Jesús Desamparado”, o de” Bálsamo es Tu Nombre”, bajo la complicidad, emoción y gusto del programador y encargado de la banda en Jueves Santo: José Manuel Custodio.
Chapitas de nos fue muy rápido, creo que aún tenía mucho por hacer en pro de la Semana Santa, muchas marchas que dirigir, algunas que componer o arreglar. Debo decir que casi todo de lo poco que se de marchas, se lo aprendí a Chapas; que mi parco solfeo, de debe en parte a su paciencia y buena didáctica; y, que mis rudimentos de clarinetista aficionado se los debo a él. Pero más que eso quisiera expresar hoy y aquí que extraño su apretón de manos, su sonrisa franca, su sonora carcajada y su abrazo cálido, cuando al terminar una marcha se acercaba a la fila para saludar a este su alumno, que a veces tiene el descaro y atrevimiento de llamarse su amigo.
Redoble
Los ecos, resonancias y retumbos de redoblantes, bombos y timbales armonizan los espacios que flotan entre marcha y marcha. Las percusiones enfáticas y solemnes acarician el alma de los penitentes y coordinan de una manera inexplicable los pasos de 100, 110, 140 hombres y lo que es mas impresionante aún, armonizan de una manera inequívoca millares de corazones.
Un amigo cucurucho, me dijo en una oportunidad, que el corazón del cucurucho, es morado y que late como el Redoble de Tmbales de Candelaría; debo decir que éste compañero de filas y complice de faenas cuaresmales, es un enamorado de Cristo Rey y que para él la Semana santa empieza y termina en Jueves Santo. Aparte de ello, creo que en la generalidad de su comentario tiene razón todos vivimos a ritmo de redoble.
Y vos, amigo cucurucho que me leés… ¿ a que ritmo latís…?
Mi Amigo Cucurucho III. El Melómano
Es agosto y el despertador anuncia un nuevo día al compás de “Sudor de Sangre”, una sonrisa se pinta en la cara del cucurucho melómano, aquel que buena parte de su afición por las prácticas cuaresmales se basa en la música propia de las mismas. Para este ejemplar de la fauna cucurucha, no hay día ni hora para escuchar las marchas, el goce estético que le produce la audición de cada marcha se extiende a ese estado de casi trance que vive cuando una marcha suena y su memoria y su recuerdo retumban como bombo en el cerebro, dibujando para sí mismo aquel momento, de aquel cortejo, en que en esa calle, sonó “El Penitente” de Pedro Donis.
El cucurucho melómano, es coleccionista por naturaleza, posee diez interpretaciones de “Mater Dolorosa” y en cada una de ellas, el sentido e inspiración de Julia Quiñonez, difiere según la época de la grabación, el carácter que el director de la banda le imprime y la disposición del ingeniero de sonido quien ajusta a su gusto los registros de la Banda. Tiene además, debidamente archivados los programas de marchas de los cortejos en los que ha cargado y no descansa hasta conseguirlo en caso de que por error o una omisión, para él imperdonable, si al momento de recibir su turno, no le hacen entrega del programa. Además cualquier oportunidad para adjuntar a su colección programas antiguos es aprovechada y le distrae y place, recordar sus turnos de cuaresmas pasadas, en base a la marcha con la cual le toco cargar.
MI amigo, el amante de marchas, dispone de su participación en las procesiones en base a lar marchas, conozco a muchos que difieren la salida de filas a tomar agua o alimentos, cuando esta próxima a sonar una de sus marchas favoritas; el sitio en que va en la fila es atrás, allí después del anda de Jesús y cerquita de la Banda, disfruta de cada una de las interpretaciones y muchas veces se debe contener para no aplaudir, cuando la maestría en la ejecución es manifiesta; está atento al programa, a las indicaciones del director, a las llamadas de atención de los encargados de la banda, casi casi se siente un miembro más del conjunto musical, aunque no sepa interpretar instrumento alguno . Es aquel devoto que no se pierde la subida de Jesús de La Parroquia en la Primera calle de la zona uno, donde desde la 10 avenida, hasta la 8avenida, Jesús bendice a sus devotos con el compás de “El Duelo de la Patria”, turnazo de casi 15 minutos de duración que es para él, uno de los momentos cumbres de la Semana Santa. Cumbre es también, por ejemplo el cruce del anda dominica en la octava calle sobre la séptima avenida rumbo al norte, en donde “La Sangre de Cristo” resuena; el paso de Jesús de Candelaria por el Palacio Nacional, al compás de la hermosísima e incomparable “Una Lágrima” de Manuel Moraga; disfruta además de “Señor de La Merced”, en plena madrugada, cuando el turno que pasea al Patrón Jurado por el atrio de su templo. Nunca falta a las Salidas de la Recolección, para deleitarse con las obras de Murcia; sin duda el padre Miguel, es uno de los grandes de las marchas fúnebres; otro momento importante es el mini-concierto que es la salida y entrada de La Reseña; “La Reseña” de Mónico De León; “A los pies del Maestro” del maestro Lara y “Señor de La Merced” de Salvador Iriarte, hacen vibrar la bóveda mercedaria, desde hace varios años cada Martes Santo. Y así momentos memorables, tantos como gusto de cucurucho hay.
El melómano, es y ya lo dije, un coleccionista… tiene acetatos de marchas, de ellos destacan sus más preciadas joyas: los 2 ejemplares de Calvario, El mítico Disco de Oro de la Merced, y el sobresaliente álbum doble “Consagración” editado y producido por Santo Domingo; tiene además, en perfecto estado de conservación, la colección de los cassetes de los conciertos dominicos, aparte de dos cassetes que para él son invaluables, los editados por la Hermandad Mercedaria de la Antigua, en los que las marchas se aderezan con la voz inolvidable del insustituible Julio García Córdova. Luego los Cd´s, muchos de ellos, los que edita cada año la Asociación Josefina, la magnífica y lamentablemente suspendida colección de la Parroquia, los tres álbumes dobles de Santo Domingo (el azul, el amarillo y el café), los que edita la Asociación de Candelaria, los de los conciertos de San Bartolo; los Stábat Mater de la hermandad de Dolores de la Recolección. El amigo cucurucho melómano, sabe que muchas de las marchas se repiten en varios discos y distintas grabaciones, pero eso no importa, pues las marchas nunca suenan igual, siempre y a pesar de ser las mismas, dicen cosas diferentes y de distinta manera. En la colección aparecen también los discos que se incluyen el ya famoso “Calendario del Cucurucho” que tienen recopilaciones de distintas grabaciones de diferentes marchas, por allí están también los discos de marchas fúnebres en marimba, que no escucha mucho, casi nada, pues no son de su particular agrado, pero que las posee y colecciona como gestiones innovadoras a las marchas aunque no comparta mucho esa diversificación.
El cucurucho, ha inundado su reproductor de mp3 con todas sus marchas, para tenerlas a mano, para pasársela a otros cucuruchos, tiene como tono de llamada la marcha preferida de cada uno de sus amigos cucuruchos de manera personalizada y su back tone, “Ramito de Olivo”. En el trabajo algunos gigas de memoria de su computadora están ocupados por sus marchas, esas que escucha a la hora del almuerzo, con los audífonos puestos y el corazón transportado a las calles, oliendo incienso y corozo y “viendo” una anda mecerse a la lejanía.
El cucurucho melómano, como principio, no compra piratería del material; sabe que hacerlo es ir quitando poco a poco la iniciativa de grabación que las hermandades tienen, recurre a la copia de algún ejemplar, solamente cuando este es inexistente y no hay otra manera de conseguirlo.
El cucurucho melómano, clasifica sus marchas según su gusto particular y tiene una lista de reproducción de su top10 por ejemplo; sin embargo posee también clasificaciones según la imagen a la que están dedicadas, por su autor, por su origen; tiene registro de cuando han sido estrenadas algunas de las marchas y posee como complemento a su colección los libros y folletos que se han editado con relación a este tema. Para él las marchas son muy importantes, pero no es fundamental en su devoción y fé, que tienen otras raíces; para él la marcha solo adquiere trascendencia cuando “dice algo” al cucurucho, cuando se convierte en alabanza y cuando es el complemento perfecto a esos minutos de oración y meditación que es un turno. Dentro de esa clasificación, no es raro encontrar una carpeta que se llame “marchas cantadas” y otra que se denomina “redobles”, en esta ultima van todos los redobles de la Semana Santa y por supuesto el tzicolaj y tambor.
Así es el cucurucho melómano, todos somos un poco de él y todos conocemos alguien que es el “master” en marchas, aquel cucurucho que con solo unos compases identifica la marcha, que sabe quien dirige cada banda en cada cortejo y que durante el año está pendiente de las transacciones que se dan, como si fuese un mercado al estilo de las mejores ligas de futbol del mundo, en cuanto a los cambios de bandas. “¿ya sabes que Wilver no va en la reco…? ¿te enteraste que Gómez ya no va a salir el Quinto Domingo en San Bartolo? ¿ Sabés que Pirir ya está en el Calvario….? Podrían ser algunas de las frases y preguntas que al mejor estilo de noticias pueda enviarnos por mail o platicarnos por teléfono nuestro amigo melómano.
Lo escribí al inicio y lo repito ahora: no importa que día sea, ni que época del año viva; las marchas suenan en casa del cucurucho, cuando llega del trabajo y necesita relajarse; cuando termina de comer y hay sobremesa cuaresmal; cuando se reúne con los amigos a ver fotos e intercambiar anécdotas; cuando está solo y triste o cuando esta feliz; cuando el niño no se duerme y lo mece al compás de “La Fosa” hasta que el infante se queda dormido; cuando va de viaje de negocios y sabe que va a estar solitario en un cuarto de hotel; cuando maneja durante horas…
El gusto por las marchas fúnebres, es para algunos inacabable; para mi amigo el cucurucho melómano, va mas allá de un gusto, de una afición; es algo indescriptible, algo que conjuga el placer del arte con la profundidad de la devoción.
Yo no conozco nada igual, seguramente ustedes amables lectores… tampoco
Lo vi en internet: ETERNA DEVOCIÓN

Si usted desea estar bien enterado y al día acerca de las actividades propias de la Iglesia en Antigua Guatemala y específicamente acerca de las actividades del cucurucho antigüeño, una de las mejores maneras de tener esa información a mano es suscribirse al blog ETERNA DEVOCIÓN, que mantiene el cucurucho Fredy Carcuz, a quien no tengo el gusto de conocer, pero igual me permito felicitar desde aquí por el trabajo que desarrolla.
Poco se de la historia de ese blog, que alojado en la plataforma de wordpress, tiene a la fecha mas de 80.000 mil visitas que no es poco, para una bitácora de este tipo. El trabajo de Freddy se centra en el desarrollo de posts que contienen las actividades que se realizan en el ámbito de cucuruchos de la Antigua Guatemala, y me atrevería a decir que es quizá el sitio de internet que tiene una de las mejores coberturas de lo que sucede en éste ámbito para la Antigua Guatemala.
Aparte de ello el autor se preocupa por servir a sus lectores con estampas litúrgicas que nos llevan de la mano por el calendario litúrgico haciendo énfasis en las principales fiestas, solemnidades y celebraciones que el rico devenir de nuestra liturgia nos presenta y ofrece.
El blog tiene además una serie de descargas de fondos de pantalla, con las imágenes de la Antigua Guatemala y posee la que a mi criterio es –y creo es la mejor parte del blog- la mejor colección de marchas fúnebres on line de toda la red, ordenadas por una clasificación que va desde las que el autor llama tradicionales, las internacionales, las antigüeñas y las que con el paso del tiempo han sido solicitadas por los lectores. Dicha colección se complementa con sones, alabados y marchas triunfales que también tienen su espacio en este rincón de la web que se encarga de hacer la devoción una manifestación eterna de fe.
Otro aspecto sobresaliente del blog es la publicación de la Revista Electrónica “ETERNA DEVOCIÓN” –Actividades de fe católica en Antigua Guatemala- que con gran calidad y rico contenido nos lleva a un recorrido por la Antigua y sus tradiciones de Cuaresma y Semana Santa; los textos son de gran
calidad, las fotografía de una belleza admirable y la diagramación estupenda, es sin lugar a dudas una muestra del talento y dedicación de su autor y de dar a conocer lo que a él y a nosotros tanto nos gusta. En el blog se ha publicado el # 1 de la Revista (que no tiene versión impresa) con fechas febrero-marzo-abril de 2010 y la misma se puede descargar o bien leer en línea.
Alguna vez escribí que los cucuruchos necesitamos expresar lo que sentimos, pensamos y vivimos; ETERNA DEVOCIÓN, es un blog que es ejemplo de ello; basta leer los comentarios de los lectores y visitantes, para darnos cuenta de la necesidad de expresión auténtica del cucurucho, opiniones apasionadas, directas pero sobre todo auténticas; como se adivinan las intenciones de ese blog, del cual me confieso seguidor cotidiano. Para visitar este espacio pueden bucar el link en el blogroll a la derecha de este post o AQUI.
SALIDA -Jesús de La Merced-
La ansiedad le gana al cansancio y el cucurucho citadino no logra dormir –aunque sabe que debe hacerlo- viviendo un estado de duermevela característico y peculiar; aunque el cuerpo clama por un descanso el espíritu no se da tregua en Semana Santa y así de un salto, nuestro personaje –el cucurucho- se enfunda en la morada túnico y se engarza la negra paletina, para la cita indefectible de cada año, en el momento mas esperado de toda la Cuaresma: el momento en que Señor Peque!! rasga armoniosamente el manto de la oscura madrugada y Jesús de La Merced, inicia el Camino al Gólgota. Las rodillas en el suelo, la mirada clavada en las piedras del antañon atrio, y una oración que agradece por el instante que se ha vivido y que suplica por la licencia de otro año mas… para seguirte Señor. El sereno de la madrugada rocía su frescura sobre las calles vestidas de alfombra, y el sol espera paciente su turno para ser actor secundario en esta conmemoración del drama del Calvario, en que el protagonista es Él, Jesús de la Merced.
Concierto Bajo la LLuvia -La Banda de Santo Domingo- (Viernes Santo 2010)
Sucedió lo que ya hacía falta (no porque lo deseáramos, sino porque ya habían sido muchos años que no ocurría) la lluvia se hizo presente en la noche de Viernes Santo. A pesar de los inconvenientes, de los retrasos, del frío por el correr del viento sobre las túnicas empapadas; a pesar de los cucuruchos que abandonaron las filas, yo quisiera rescatar algo que para mí fue especial y muy satisfactorio.
Sobre la 10 avenida “A” a la altura de la 2da calle de la zona 2, poco mas o menos sucedió lo que comenté a mis hijos en filas “van a tocar solo marchas de memoria” y efectivamente los maestros filarmónicos guardaron sus partituras y entonces el concierto empezó, las marchas de siempre, las de memoria sonaron una y otra vez, con la seguridad de la experiencia de los músicos y en versión “retro”… sin timbales y sin gong, lo cual para mí fue maravilloso. Una Banda al estilo natural, como hace 25 o 30 años, con una programación de las marchas ancestrales, de esas que te hacen –por lo menos a mi- vibrar por dentro y te aceleran el corazón: “El Cuervo”, “El Silencio”, “Tu Ultima Mirada”, “Lágrimas de María Magdalena”, “La Dolorosa”, “Salva a tu Pueblo Señor”, “Perdónanos Señor”, “Lágrimas”… y muchas más, me transportaron a esos años en que adolescente aún, inicié mi caminar junto al Cristo del Amor. Fue como poner el acetato del Disco “Consagración” o el de “Calvario” o como habilitar en una vieja casetera una grabación del concierto I o II de Santo Domingo; marchas faltas de fidelidad y sonoridad, pero llenas de corazón y sentimiento.
Tuve la oportunidad de compartir “allí cerquita de la Banda y atrasito de Jesús”, con -mi amigo cucurucho- Pablo Aparicio, que estaba trabajando en el cortejo, justo donde le gusta… cerca de la música y fue quien en buena parte del cortejo con la anuencia del Maestro Director, iba elaborando ese programa de emergencia de las marchas que todos los filarmónicos saben y dominan y que por lo tanto suenan siempre tan bien. Para mí fue una prueba más de lo que he afirmado antes, que no necesitamos de marchas extranjeras y que el sentir del compositor guatemalteco, empalma perfectamente con el gusto estético del cucurucho chapín.
Yo que trato de ponderar las cosas buenas, sobre las no tan buenas y de interpretar siempre positivamente lo que sucede en un cortejo, debo decir que para mí, el Cristo del Amor, mi Señor Sepultado de Santo Domingo, me regaló en este Viernes Santo, en que alcance mis 25 dichosos años de llevarlo en hombros sin faltar nunca a la cita de cada año, el poder escuchar una Banda, como la que en 1986 acompaño el Santo Entierro en ese Viernes Santo. Qué manera de celebrarlo!!!! bajo la lluvia, con mi familia y amigos (aunque algunos… muchos, no estaban allí y no por su voluntad) y como en toda celebración con la música que nos gusta. Fué Perfecto.
La lluvia, dicen es bendición, en esta ocasión se me ocurre pensar que esa Banda, sin gong y sin timbales, esa Banda “retro”… fue el complemento a la apabullante y deslumbrante sencillez del anda dominica.
Marchona !!!!
Todos los cucuruchos gustamos de las marchas fúnebres. No se puede ser cucurucho si no gozamos de ellas, sería un contradictorio enorme tal como no disfrutar el olor a incienso o a corozo. Para nosotros no son simplemente marchas fúnebres son obras inigualables de arte, son nuestro genero musical favorito. Las preferidas no son marchas, esas se convierten por designio popular y en el decir del cucurucho en Marchonas. Despiertan en nosotros –paradoja del chapín- sentimientos de felicidad y regocijo. Destinadas para acompañar el rítmico vaivén de las andas, las marchas son el aviso auditivo que la cuaresma ya llego o bien el bálsamo para el alma del nostálgico devoto que en enero, diciembre o mayo desempolva sus grabaciones y reproduce, ambientado con las notas de las marchas, un episodio de las Semanas Santas pasadas o bien imagina y diseña las que están por venir.
Ponga un disco y escoja una marcha cualquiera…. ¿ya lo hizo?. Hermosa ¿o no? . ¿qué se imagina? ¿verdad que se siente la cuaresma?. Acomódese, haga su programa propio y escúchelo. Estoy seguro que hasta olerá a incienso y corozo.
Nutriendo el Alma (cuento)
(una historia como tantas…)
Escogió el traje oscuro, el mejor que tenía y la sobria nueva corbata, la cita así lo merecía. Se dirigió al trabajo, era Martes Santo y esperaba con ansias que llegara su hora de almuerzo, a las 11:30 salió rumbo a La Merced. En la oficina todos extrañaron que saliera tan temprano a comer. “Gracias a Dios –pensó- la oficina esta cerca”. Va apresurado, así que sudoroso y agitado por la carrera, logró colocarse en la fila derecha del turno que le correspondía, era el último antes de las comisiones de entrada. Sonó el timbre y cumplió con su cita de media cuadra de todos los años, con el Nazareno de sus amores. Sin tiempo para contemplar alfombras o disfrutar de las marchas, ingresó a la iglesia y observó la entrada del Señor de la Merced. Pletórico de flores, envuelto en incienso, mecido por el amor de sus fieles, el bello Nazareno lenta y pausadamente, más lento que a paso lento, entra a su templo. A lo largo de la nave central de la Iglesia Mercedaria, los fieles se ubican en contemplativa actitud, oraciones se elevan al cielo y las lágrimas inundan ojos sin discriminar género o edad. Nuestro amigo cargador disfruta de“Señor de la Merced” se embelesa con “A los pies del Maestro” y enjuga su llanto derramado de forma tímida e íntima, con los acordes de “La Reseña”. Todo termina en un Martes Santo más de la historia inacabable de Cuaresma en Guatemala de la Asunción, ciudad que ha sido bendecida una vez mas por su Patrón Jurado. Nuestro amigo devoto, vuelve a emprender la carrera, ahora de vuelta para llegar a tiempo de nuevo al trabajo. Lo logra. Entonces recuerda que no ha comido, el almuerzo nunca existió, pero no le importa, su espíritu esta lleno y su alma satisfecha, al final de cuentas “No solo de pan vive el hombre…”
Lágrimas de María Magdalena. Benigno Mejía
Sencilla y magistral creación musical de Benigno Mejía, con fotografías de las imagenes de Santa María Magdalena de la ciudad capital
DE AYER: Señor de La Merced (1959)
Versión de la marcha de Salvador Iriarte, extraida de la legendaria producción discográfica “Disco de Oro” del año 1959, que fue realizado por Don Mario Ruata, en homenaje a Don Carlos Olivero Nelson, en sus Bodas de Oro de ser Encargado General del Culto de Jesús de La Merced
La interpretación es de la Banda de Solistas de Víctor Manuel Lara y las fotos han sido compartidas fraternalmente por amigos cucuruchos
.::PARASIEMPRE::. (CUENTO)
(historia de Semana Santa)
Era Domingo de Ramos y hacía un calor insoportable. Ella fue, y todavía sigue siendo, la mujer mas bella que yo hubiera visto en mi vida. Yo estaba arrellanado en la soleada esquina, y observaba como la marea humana crecía conforme se acercaba el kilométrico cortejo josefino. Los vendedores de golosinas, de cromos, de afiches y de todas esas cosas que pertenecen de manera tradicional y de modo profano a nuestros cortejos, ofrecían con gritos destemplados su venta del día; los ramos florecían entre rezos y oraciones de las manos de los fieles y el corozo inundaba totalmente el ambiente, siendo interrumpido nada mas por el fragante olor de la tierra mojada que en una simbiosis que mas que mágica es espiritual, conformaba el aroma ideal de la Semana Santa. Aletargado por los sonidos, los olores, los colores y las formas de la procesión, de inmediato me di cuenta de su bella presencia –y es que era imposible no hacerlo- y así, conforme el cortejo iba llegando con paso lento y hierático hasta esa esquina, ella se quedo, empujada por la oleada innumerable de personas, cerca, muy cerca de mí; la fanfarria romana sonó en un estruendo que para el cucurucho es encanto y una tras una las estaciones del vía crucis desfilaron frente a mí y a ella, portadas por el gallardo y cincuentenario escuadrón de romanos.
Fue así, en el momento justo que el albo y balsámico humo del incienso nublo la bocacalle entera, que mis manos rozaron accidentalmente – les aseguro que fue sin intención- su espalda. Tragedia. Ella se adelanto medio paso y luego de manera intempestiva se volvió hacia mi; y yo, espantado y avergonzado esperaba un reclamo furioso, una letanía de improperios que terminaran desde ese momento y para siempre, con aquel momento mágico, casi místico. Yo quería que la negra paletina, se levantara con el viento y me cubriera el rostro pero no sucedió de esa manera, en cambio su hermoso rostro contrariado por la incomodidad de la situación y perfilado señorialmente con su madrileña se torno aplacible, desplegando una franca sonrisa que se delineaba en unos bellos labios que enmarcaban una hilera de blancos dientes perfectísimos; con la risa escapándose por la comisura de su boca, bajó señorialmente su matilla hasta los hombros morenos dejando así a mi vista, de manera plena y total, el espectáculo de su hermoso cabello lacio y negro mientras decía “El Señor viene lindo… ¿verdad?… me llamo Magdalena”, primorosamente me tendió su delicada mano enguantada que yo torpemente acerté a estrechar mientras me oía a mi mismo balbucear mi nombre, todavía confundido por la armonía perfecta y angelical que era –y es aún- su gentil voz.
Las notas de “Jesús Desamparado” rompieron el murmullo de la gente y los sonidos de la marcha me impidieron continuar conversando con ella. Yo dividí mis ojos entre la regia majestad del Rey del Universo y la tersa y morena piel de ella; me perdí en la angustia de los ojos de Jesús y en la serenidad de aquellos enormes y bellos ojos negros, apenas enmarcados con dos brochazos tímidos y gentiles de sutil maquillaje esmeralda, ojos que de repente se encharcaron en llanto conmoviéndome a mi totalmente; así en un atrevimiento que hasta hoy no he logrado entender, puse respetuosamente y tímidamente mi mano derecha enguantada de blanco sobre sus hombros y la consolé de una pena que solo ella conocía, pero que yo sentía mía también. Compartí mis sentidos entre el olor del corozo, del incienso y el suave, tenue y fragante perfume que ella emanaba; me partí entre el gorjeo de los clarinetes en el trío de la marcha y el sollozo de su voz; conllevé el estruendo del bombo y los platillos con el acelerado retumbar de mi corazón. Ese Domingo de Ramos, fue perfecto y se me antojó eterno.
Magdalena se veía hermosa de blanco, el día que nos casamos en San José, diríamos…. A los pies del Maestro; la ceremonia del sacramento fue el Sábado de Pasión del año siguiente; nuestra Luna de Miel se aderezó en las filas de la Procesión de San Bartolo, en la amada Antigua Guatemala; su bouquet de novia rebozaba estaticia y corozo y abandonamos el pequeño pero colosal Santuario al compás de “Mater Dolorosa”. Que tal..? ! ! En fin, que les puedo decir fue un matrimonio cucurucho….
Nuestro amor y dicha continúa siendo una eterna luna de miel, allí en las filas de una procesión bajo el ardiente sol de Semana Santa, época en que celebramos cada aniversario con un brindis de súchiles frío, que nos servimos después de ver pasar a Jesús de San José, en aquella nuestra esquina, ese crucero en donde el amor nos tocó y nuestras almas se entrelazaron a ritmo de fanfarria romana… para siempre, desde siempre, desde aquel Domingo de Ramos, que marca para nosotros nuestro aniversario mas preciado y esperado.
El Dulce Rabí (Nazareno de Jocotenango)
Procesión del Tercer Domingo de Cuaresma
Información detallada en http://www.jesusnazarenodejocotenango.org/
2008 Jesús de San Bartolo por Obras Sociales
La Marcha “Tu Eres Pedro” arreglo del canto del mismo nombre hecho por el maestro José Basilio Chapas España, es el marco musical, para un momento cumbre del Quinto Domingo de Cuaresma en Antigua Guatemala y en la Cuaresma y Semana Santa de todo un pais
AYER: Mater Dolorosa (versión de 1973)
Recuerdos que remueven emociones.
Así sonaban las marchas hace mas de 35 años. Esta es la versión de la marcha oficial del Domingo de Ramos, para Jesús de San José; grabada en 1973 y contenida en el disco doble de acetato “Consagración”, producido por la Hermandad del Señor Sepultado de Santo Domingo, con ocasión de la magna consagración de su imagen titular. La interpretación es de la Banda Sinfónica Marcial del Ejercito de Guatemala. (nótese la magistral ejecución del pícolo del maestro Chapas…, la ausencia de timbales y gong; así como el sonido de las campanas tubulares en la parte final)
Una memorable ejecución, para una marcha que no necesita ningún comentario.
Fotografías antiguas cedidas y compartidas fraternalmente por devotos de Jesús de San José
Lo vi en Internet: Entrada del Sepultado Dominico (2008)
les dejo este video de la entrada del Señor Sepultado de Santo Domingo, es el momento crucial en que la urna que guarda la bella imagen del sepultado, cruza el umbral de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario; para muchos es el momento de la despedida, de esta que es a pesar de todo, la procesión referente del Viernes Santo de la ciudad capital.








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