Sucedió en una…
Sucedió en una ciudad al Norte de México; él había sido enviado por el lapso una semana a una convención comercial y de negocios, representando a la firma en la que laboraba desde hace algunos años. Eran días fríos, los últimos meses del año es por aquellos lares, más intensos en cuanto al descenso de la temperatura.
Las conferencias era, como sucede en estos eventos, unas muy buenas y otras en las que el tedio avanzaba tanto, que parecían una siesta con los ojos abiertos; nuestro amigo, un cucurucho de más de treinta años en filas, discurría entre platicas y material audiovisual comercial y de trbajo, con las fotografías de su Semana Santa que archivaba en la computadora portátil y su vista –y corazón- se dirigía contantemente al cromo en miniatura de Jesús de La Merced, “El Mero Jesús” que se guardaba cariñosamente en su porta documentos, entre tarjetas, billetes y notas de facturas.
El coffee break era momento mas que oportuno, para estrechar los vínculos con los colegas, para descansar un poco el ánimo y también para refrescar en su memoria (como solemos hacer los cucuruchos) las vivencias de Cuaresmas pasadas y reinventar un futuro que lleva aroma de corozo y se viste de morado.
En un momento de tantos, justo el último día de conferencias al ingresar al elevador del hotel, nuestro cucurucho como un asunto reflejo y natural en nosotros, casi de manera inconsciente, sin que la mente lo piense pero el sintiendo en el corazón, silba las primeras notas de “Jesús de San Bartolo”…. Y así como un asunto casi surreal a miles de kilómetros de Guatemala, desde el fondo del cubículo del ascensor se deja escuchar el silbido de las notas siguientes que responden así a la alabanza hecha silbido. Sorpresa y un sentimiento de felicidad íntima por el encuentro con un hermano que ambos palpitan; nuestro cucurucho vuelva la vista y se encuentra con un guatemalteco que con una sonrisa de aprobación le dice ¿de Guatemala? ¿cucurucho?… como respuesta un estrechón de manos que se convierte en un abrazo de esos que los cucuruchos conocemos tan bien. Dos personas, dos varones que prácticamente se desconocen, se tratan como iguales ante la inminente fraternidad que ellos saben van a compartir desde ese momento hasta quien sabe cuando…
El que parecía un breve saludo y un intercambio de ideas, se convierte en la vivencia de un almuerzo entre colegas; él le cuenta a nuestro cucurucho que vive allá desde hace siete años; le relata con un nudo en la garganta que en ese tiempo solo ha podido venir a Guatemala en Semana Santa en dos ocasiones; que nuestro amigo cucurucho no tiene idea de lo que es un Jueves Santo en la lejanía y sentir una auténtica nostalgia cuando el viernes Santo a las tres de la tarde se está levantando al Sepultado del Calvario; que cada Domingo de Ramos piensa, imagina y trata de vivir ”su procesión” … la interna, siguiendo los pasos del Rey del Universo; que echa de menos el batido en las velaciones, el aroma del incienso y del corozo; que extraña tanto todo, pero que lo que más le hace falta es la presencia de su familia y sus amigos. El destino le ha llevado a esas tierras a trabajar en una muy importante empresa comercial y que al momento de aceptar el cargo lo más dificultosos fue saber que iba a tener que colgar el capirote por algún tiempo. Le comparte que la tecnología ha sido un consuelo incomparable, que leer de Semana Santa y ver las fotos que se publican, es una manera de pretender estar acá, que muchas veces los audífonos le hacen vivir la salida o entrada de alguna procesión y entonces el cuerpo se le desarma y llora… como un niño, como un cucurucho.
Nuestro amigo cucurucho, lamenta este encuentro se haya dado en el último día de convención; intercambian teléfonos, correos, pines y demás, para estar en contacto; hay promesa de que cuando el “cucurucho mexicano” venga a Guatemala, habrá celebración, encuentro, abrazo y esa felicidad que solo nosotros, -locos por la pasión- entendemos. Hay promesa del envió de los últimos CD´s, de las revistas que se editen en el 2012, de mantenerse al tanto y sobre todo de encomendarse mutuamente en las oraciones de cada día.
Nuestro amigo cucurucho regresa a su tierra, a su familia y a sus cosas; aprovecha el primer viernes que pasa aquí de vuelta a visitar a Jesús de Candelaria y comienza a valorar lo que significa para un devoto tener a “sus Jesuses y a sus Dolorosas” a la mano, tan cerca como unas pocas cuadras.
Pasa el tiempo y llega la cuaresma 2012, que –como todas- a los cucuruchos se nos pasa más rápido de lo que pensamos y de lo que creemos; llegó el Domingo de Ramos y nuestro cucurucho se prepara para una cita que no estaba planificada y que le retrasará el encuentro con Jesús de San José. A pesar de eso, toma el vehículo y se dirige a su destino, con una emoción que siente ajena pero que valora como propia; estaciona y espera. Sabe que Jesús ya esta en la calle y que debe apresurase. Tensión contenida que estalla en un abrazo de esos que los cucuruchos conocemos tan bien. Del aeropuerto al Centro Histórico, el amigo está en casa. Un encuentro, que mas que emotivo es dramático, se produce cuando los ojos del cucurucho ausente se posan en la imagen de Jesús, hay un llanto pausado que solo nosotros entendemos, un correr de lágrimas silenciosas que marcan las mejilla con las experiencias retenidas, una especie de emoción que es única y que no se puede describir… los cucuruchos somos cosa extraña, tan extraña que a veces ni nosotros mismos nos entendemos, tan particular como que cuando se decide a ser cucurucho, muchas veces no hay vuelta atrás, tan particular como que la lejanía nunca es obstáculo para ser cucurucho.
Apreciaciones del V Domingo del año 2012
Fotografía por fraternal colaboración de Giovani Minera
Y así como llegó se fue. El V Domingo de Cuaresma, es parte ya de la historia, del inventario personal de cada cucurucho y cada devota: en esta oportunidad voy a tocar algunos puntos que considero relevantes del cortejo, y también hoy escribiré, si se me permite, desde un punto de vista muy personal.
Antes que nada quiero manifestar que quedo comprobado –una vez más- que a pesar de lo que muchos dicen, el cucurucho que de la ciudad de Guatemala, viaja a la Antigua, lo hace en su mayoría con una actitud de devoción auténtica; fue satisfactorio comprobar que la famosa medida del capirote antigüeño, fue atendida por la mayoría de los cucuruchos y que quienes no lo llevaban –sea por el motivo que sea- hacían la “modificación” adecuada a su capirote para hacerlo lo mas similar posible a lo solicitado. SE cumple así una faena mas de devoción que para quien viaja de la capital, se traduce en un viaje para inscribirse, otro más para recoger el turno y finalmente el que se ocasiona el V domingo, con el gasto que involucra el transporte, la alimentación y en muchos de los casos el hospedaje, por ello creo que decir que somos cucuruchos de moda me parece ofensivo.
Acerca del cortejo en sí, hay que mencionar el equipamiento de los Romanos, que elegante y novedosos, dieron una distinción especial a la procesión; cabe mencionar que la forma tan elegante de vestir de la centuria, contrastaba con la forma en que los romanos que abren el cortejo interpretando las Fanfarrias, que a pesar de ser reciente, marcaba una diferencia abismal con el resto de los Romanos. Valdría la pena hacer el esfuerzo, para lograr la uniformidad total en este segmento tan importante de la procesión.
El anda de Jesús de la Caída, realmente esplendorosa, con acabados y detalles sobresalientes y con un mensaje que a pesar de lo aparentemente complejo, se digería de forma muy fácil por el público espectador. Creo que por momentos los detalles… como los insectos que salían de la tumba y sobre la efigie que representaba a Lázaro, así como la “sangre” que manaba del pecho de los ibis que sostenían la plataforma donde iba El Soberano, distraían la atención y las personas se fijaban mas en esos detalles –muy bien elaborados y diseñados- que por la imagen de Jesús. Por lo demás, todo muy bien: la cruz rústica magnifica, la túnica sencilla acorde a dicha cruz y la presencia realmente soberbia dentro de la humildad de Jesús de San Bartolo. Mención aparte y análisis de los miembros de la Hermandad es acerca del plástico que sirvió para cubrir a Jesús, que a mi me pareció realmente improvisado y que se notaba que no había un plan diseñado para cubrir la imagen con prontitud y eficiencia. El cambio de recorrido en la primera parte, me refiero a la entrada por la carretera, creo que fue positivo pues ocasionó mas orden en el cortejo
Hablando de cosas buenas y positivas tengo que mencionar la banda de música a cargo del maestro Luis Pirir, que iba “tronando” como decimos los cucuruchos y que cumplió a cabalidad y exactitud con el programa diseñado (que por cierto el reparto de los marcheros a última hora, provoco desorden) y que solo cambió por la presencia de la lluvia que obligó a tocar marchas de memoria. La banda de Luis, cada vez presenta una personalidad propia, mas allá de los sombretitos y la impecable presentación de los músicos; sino con calidad musical y la presencia del carácter de un joven director que ha logrado, posicionar a su conjunto entre unos de los 4 mejores del país.
Otro aspecto a destacar, es el de los amigos, que con su cariño y simpatía me demostraron que celebrar el día del cumpleaños a los pies de Jesús de San Bartolo, es lo mejor que puede suceder y es que el V domingo es una procesión muy especial para mí, quienes me conocen bien lo saben, existe una conexión, que a pesar de la distancia me une a Jesús de San Bartolo y es el cortejo que me sirve para irme “kilometrando” para los días de la Semana Santa; esta vez no puede estar en la totalidad de la procesión, como no sucedía antes en los tantos años de ir el Domingo de Lázaro a la Antigua, tuve que salir antes y ver con satisfacción y alegría que fueron mis hijos y sobrino, quienes se encargaron de llevar hasta su dosel a Mi Jesús de La Caída.
Ya en un ámbito meramente personal, he de decir que creo que esta Semana Santa, será atípica, que van a verme menos en las filas, mi presencia será –no por mi gusto- intermitente y que eso involucra sentimientos que, no puedo describir por no haberlos vivido, pero que si puedo imaginar por lo que aconteció el Domingo 25 de marzo de 2012.
Dios Sabe mas que uno y le pido -y les pido que le pidan- que me regale el bienestar necesario, para acompañarlo el tiempo que Él quiera en sus procesiones.
ROMANOS ! ! !
La fotografía que ilustra este post es un aporte fraternal de Fernando Reyes
Ni el sofocante calor ni el viento frío los detienen; la copiosa lluvia no los amilana y el temible fuego -ya fue demostrado- no los atemoriza. El gallardo cuerpo de Romanos de San José, forma parte ya, de ese enorme universo ancestral de la Semana Santa en Guatemala. Grupo de hombres que integran dilecto escuadrón, hoy ya más que cincuentenario, que enmarca el esplendoroso cortejo de Domingo de Ramos.
Conspicuos y honorables varones católicos que en una muestra de virilidad ofrecida al Señor otorgan su energía y entrega a la Imagen que ellos aman. Sacrificio, orden, admiración y abnegación son palabras que concretizan las realidades de los corazones que palpitan emocionados al momento en el cual la centuria porta el maravilloso mueble que lleva, engalanado y esplendoroso al REY DEL UNIVERSO. Idea concebida por preclaros cucuruchos josefinos, como Don Julio Armando Arce Abdo, Don Mario Ruata Asturias, y Don Guillermo Molina Monzón, entre otros mas; quienes de la nada, crearon el escuadrón de Romanos que hoy para la gran mayoría es un hecho infaltable en el cortejo de Domingo de Ramos. Ya alguna pluma erudita y mucho mas experimentada se encargará de escribir el capitulo que en la Historia de la Semana Santa, esta apartada para ellos…
Intimidades, ofrecimientos y peticiones que a lo largo de su existencia han motivado la presencia de este cuerpo de amantes de las procesiones y de la tradición, que son sin duda sujetos de admiración y estima. Cuando era niño –confieso hoy, íntimamente- me entusiasmaba ser Romano, eran y son mis héroes; hoy siendo adulto sopeso su valor y entrega, y entiendo que no podré ser nunca parte de ellos… debo conformarme con admirarlos sinceramente y suspirar por lo que no fue.
Larga vida al escuadrón de Romanos Josefino !!!!!
Santa Cuaresma !!!!

Cada año, cuando promedian los días entre febrero y marzo, a la luz de luna llena y el clima caluroso, se ocasiona en los católicos una explosión de entusiasmo que nos hace sentirnos bien. Llega la Cuaresma, siete días que se han convertido para muchos en un escape espiritual, un momento para cumplir con lo establecido, para continuar la tradición, para emerger emocionados entre el folklore y la costumbre; y me parece que esta bien, que es mejor eso a nada, pero sin duda alguna no es suficiente. Todavía hay antitestimonio en las filas de procesión, aún hay cucuruchos que no saben que el cargo que portan no es el que merecen pero si el que les corresponde; es latente en muchos cargadores la cortedad espiritual, el divorcio entre lo que dicen y hacen. Y no voy a tirar la primera piedra, ni ando buscando la paja en el ojo ajeno, pues correría el riesgo de salir lapidado y darme de frente con la viga que llevo desde hace años, pero si debo que señalar que el movimiento de pasión no goza de buena salud y esa explosión aparente de bienestar es consecuencia de la poca profundidad de las acciones de todos los involucrados en las prácticas de éste tiempo litúrgico.
Todos los que portamos una túnica –debemos aceptarlo- necesitamos de ese factor emocional que nos brinda bienestar, a todos nos gusta el olor de incienso y corozo, a todos nos quiebra sentimentalmente una marcha y todos veneramos con sincero amor a nuestras imágenes. Pero así nada mas, todo ello es sin duda un festival religioso sin sentido porque si no hay un cambio real en nuestra forma de ser, si no aspiramos a la unidad y a un crecimiento espiritual constante, a un deseo y practica de aprender mas de nuestra Iglesia, a un abrirnos al prójimo en una caridad no emergente sino consecuente, todo es vano. Sin conversión, la Cuaresma no es mas que un engranaje –bello y memorable- de religiosidad que se nos hace llegar desde años atrás, que oímos sin escuchar; que bebemos sin absorber; que comemos si digerir, en resumen “mucho ruido y pocas nueces” La radio, la televisión, los calendarios, los suplementos de los diarios contribuyen a ese ruido y en muy pocos y excepcionales casos nos dejan un sedimento de formación que sea vital para la vida cristiana, en ese ambiente se desarrolla la Semana Santa de 2012
Pero en fin, empezamos una Cuaresma mas… y debe ser para cada quien una Santa Cuaresma, cada cucurucho debe examinar como ha vivido hasta hoy, y sobre todo como ha planificado vivir el Triduo Pascual, que ojala sea apegado a la liturgia de nuestra Iglesia y no simplemente adherido a prácticas y costumbres que sin el soporte de la tradición, la liturgia y la palabra se tornan vacías. La misericordia divina es inconmensurable, hoy cuando estamos a las puertas de la Semana Santa, -ese semana tan esperada por todos- nos encontremos con Jesús en la confesión y nos hagamos uno con él en la eucaristía y en el prójimo. Nunca es tarde para volver a los brazos del Padre, nunca es tarde para hacer vida las palabras que escuchamos al momento de la imposición de la ceniza “Conviértete y cree en el evangelio”
En este AÑO V de Letras del Cucurucho, tengo la intención de postear frecuentemente, y tratar la temática ususal que manejo en este espacio; como siempre lo he dicho lo espiritual no me corresponde tratarlo aquí, hay espacios adecuados para ellos y plumas experimentadas para hacerlo; voy a escribir de adornos de otros años, especialmente de Candelaria, San José y Santo Domingo; voy a tratar de la vivencia de quienes son devotos pero no son cucuruchos; hare algunas reseñas de las peliculas “de Romanos” que antes nos deleitaban en estos días en las salas de cine y por la televisión nacional; vamos a incluir algunos escritos ajenos, que me han hecho llegar, algunos de ellos de soberbia calidad literaria y de ancestral sentimiento cucurucho; habrá prosa, cuentos y poesía, en fin voy a intentar, plasmar el sentimiento del cucurucho y de la devota y poner en Letras todo lo que involucra la Cuaresma y Semana Santa en Guatemala. Todo en un ámbito de cordialidad, en donde la polemica no tiene espacio, pues al final de cuentas… el sentimeinto que nos une siempre es mayor que las pequeñas diferencias que nos distraen del objetivo final de todo esto.
A todos los cucuruchos de Guatemala, les deseo un buen turno, eso significa no una buena marcha y una cuadra larga sino que cada vez que coloquen su hombro en la almohadilla sea un instante de oración que nos prepare para la fiesta de la Pascua. A mis amigos cucuruchos y cargadoras les deseo fraternalmente que el Padre les conceda lo necesario material y espiritualmente para tener una Santa Cuaresma y que el manto protector de Nuestra Madre de los Dolores nos proteja siempre.
XCV Aniversario de Consagración
CONSAGRADA IMAGEN DE JESÚS NAZARENO DE CANDELARIA
“CRISTO REY”
1917 3 de febrero 2012
95 ANIVERSARIO DE CONSAGRACIÓN
La Consagración de Jesús de Candelaria fue la primera que se efectuó en este “Valle de la Virgen”, ya que la de Jesús de la Merced se lleva a cabo cuando la ciudad se encontraba en el “Valle de Panchoy”, hoy Antigua Guatemala, en el año 1717.; ésta función corre a cargo del entonces Arzobispo de Guatemala, Monseñor Julián Raymundo Riveiro y Jacinto.
Con júbilo, alegría y un espiritu evangelizador y de conversión todos los cucuruchos de Jueves Santo debemos prepararnos par las celebraciones del Centenario de tan dichosa ceremonia en que se ungió solemnemente a nuestra bella imagen con los oleos consagratorios.
Recuerdos 4: Jesús de La Merced. 1986
1986 Túnica corinta con trasplantes de bordado en oro. POEMA DEL SIERVO DE DIOS. Las profecías de Isaías sobre la pasión de Cristo, en un adorno bellísimo en tonos Corinto, negro y dorado. Es por mucho el mejor adorno de La Merced que he visto. (y quién sabe si no de TODOS). Las andas se levantan por vez primera a las 5:00
Un adorno impresionante, con acabados extraordinarios y un drámatismo propio de Viernes Santo
Fotografías compartidas aquí:
http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=31222
http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=34703
Recuerdos 3: Jueves Santo de 1984
En 1984, se celebraron los 200 años de veneración de Jesús de Candelaria en Guatemala de la Asunción, el anda fue orlada con los colores azul y blanco de la bandera nacional. El calendario marcará perpetuamente ese Jueves Santo 19 de abril. CRISTO REY salía de su templo, a las 10:00 para retornar a las 24:00. Era junto a la procesión de la en ese entonces Venerada imagen de Jesús Nazareno de Los Milagros del Templo de San José, las de más extenso recorrido con un promedio de 14 horas de itinerario.
la fotografia esta compartida en http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=31069
Recuerdos 1: La Reseña con discos…
inicio aquí una serie, en que brevenmente señalaré algunos recuerdos, en cuando a anecdotas, vivencias, adornos y otras cosas y casos de la Semana Santa en Guatemala. Recuerden que los comentarios alimentan este blog, así que bienvenidas las acotaciones, correcciones acerca de los temas que trataré…
En 1990 la procesión de la Reseña, salió acompañada de marchas grabadas, causando la justificada molestia de los cargadores, debido a la tradición característica de grandiosas bandas en ese cortejo. Ese año Martes Santo fue 1 de abril; y ere evidente el descontento de los devotos quienes a voces exigian que esa fuese la única -y desafortunada ocasión- en que algo así sucedería.
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el 13
con un abrazo a mis amigos dominicos….
Pasadas las cinco de la tarde del Viernes Santo 22 de abril de 2011 el cielo empezaba a llorar, el turno 12 –lleno de nuevos cargadores- conducía el hermoso mueble dominico sobre la sexta avenida entre la sexta y quinta calle a un costado de Palacio Nacional, la estrechez de la vía, provocada por la impertinente acción “urbanizadora” del la Corporación Municipal, hacia que un inusitado desorden y un amontonamiento inusual se observara en el crucero en donde el próximo turno, el 13, tomaría su orden en cargar al Señor Sepultado, frente a casa presidencial.
Yo caminaba en la fila esperando a mi sobrino, quien se estrenaba como dominico; y así fue cuando pude ver, con asombro y alegría que el turno 13 estaba conformado –entre otros- por entrañables amigos, por dominicos consumado, por cucuruchos de corazón que por asuntos que quizá ya no vale la pena comentar (pero jamás debemos olvidar), fueron desarraigados de su hermandad en el 2010… y si, allí estaban, como ilusionados aspirantes, como un hermano mas, los cucuruchos que durante años fueron responsables del esplendor dominico, allí estaban formándose con la sonrisa pintada en el rostro y el corazón henchido de satisfacción los cucuruchos del exilio que regresaban a su casa, a su procesión, con su Jesús.
Transcurrió el turno –al que yo le hubiese programado una marcha mas dominica- y la justicia empezaba a hacerse; durante la duración del 13, me puse a pensar que con esos que iban cargando allí, podían fácilmente haber organizado más de un Santo Entierro completo; trate, sin lograrlo por supuesto, hacer un recuento de los años de trabajo y amor dedicados a La hermandad que estaban concentrados en ese turno, fui mas allá e intente calcular las horas de trabajo que esos hombres de ese turno y muchos hermanos mas –hoy relegados- han invertido en el trabajo tanto procesional, organizacional y evangelizador a los pies del Señor Sepultado. La grandeza de tales situaciones me dejo abrumado y entonces me limite a contemplar la urna del dominico y a leer el rotulo que abría las andas en este 2011 “Los Cielos Proclaman su Justicia…” justicia que como dije antes empieza a suceder… el rotulo final ojala sea premonitorio “… y todos los pueblos verán su gloria…” la gloria de Dios pronto se verá en el esplendor dominico que empieza a despuntar. El cielo seguía llorando, y muchos de los cargadores tenían el alma encharcada en llanto…
Como se lo dije a un ex presidente de la Hermandad en filas, al abrazarlo y saludarlo “es un gusto verte… y verte aquí…”!!! Sea este un saludo a todos los amigos que retornaron a su cortejo, a los cucuruchos que pudieron estar de nuevo con su sepultado, a los hermanos del 13, un turno especial por su significado, pero ante todo por lo especial de las personas que en él estuvieron. No cabe duda que cada uno de ellos quiere mucho al sepultado dominico, pero está más que claro que es él, quien los ama sin límites, su justicia así lo prueba.
Ultimo Post 2011… Feliz Semana Santa.!!!!
Este el el último post de la Cuaresma 2011. A partir de mañana Viernes de Dolores, no publicaré sino hasta -primero Dios- el Lunes de Pascua 25 de abril; me alejaré de la computadora y dejaré de estra pendiente de las redes sociales y grupos de correo de cucuruchos; esta pausa que intenta ayudarme a vivir la Semana Santa de forma ideal, es recomendable; ese descontectarse del cucurucho en estos dias, es una forma de estar totalmente inmeso en la Liturgia y en la tradición…
Cada año, cuando promedian los días entre marzo y abril, y a la luz de luna llena se ocasiona en los católicos una explosión de entusiasmo que nos hace sentirnos bien. Llega la Semana Santa, siete días que se han convertido para muchos en un escape espiritual, un momento para cumplir con lo establecido, para continuar la tradición, para emerger emocionados entre el folklore y la costumbre; y me parece que esta bien, que es mejor eso a nada, pero sin duda alguna no es suficiente. Todavía hay antitestimonio en las filas de procesión, aún hay cucuruchos que no saben que el cargo que portan no es el que merecen pero si el que les corresponde; es latente en muchos cargadores la cortedad espiritual, el divorcio entre lo que dicen y hacen. Y no voy a tirar la primera piedra, ni ando buscando la paja en el ojo ajeno, pues correría el riesgo de salir lapidado y darme de frente con la viga que llevo desde hace años, pero si debo que señalar que el movimiento de pasión no goza de buena salud y esa explosión aparente de bienestar es consecuencia de la poca profundidad de las acciones de todos los involucrados en las prácticas de éste tiempo litúrgico.
Todos los que portamos una túnica –debemos aceptarlo- necesitamos de ese factor emocional que nos brinda bienestar, a todos nos gusta el olor de incienso y corozo, a todos nos quiebra sentimentalmente una marcha y todos veneramos con sincero amor a nuestras imágenes. Pero así nada mas, todo ello es sin duda un festival religioso sin sentido si no hay un cambio real en nuestra forma de ser, si no aspiramos a la unidad y a un crecimiento espiritual constante, a un deseo y practica de aprender mas de nuestra Iglesia, a un abrirnos al prójimo en una caridad no emergente sino consecuente. Sin conversión, la Semana Santa no es mas que un engranaje –bello y memorable- de religiosidad que se nos hace llegar desde años atrás, que oímos sin escuchar; que bebemos sin absorber; que comemos si digerir, en resumen “mucho ruido y pocas nueces” La radio, la televisión, los calendarios, los suplementos de los diarios contribuyen a ese ruido y en muy pocos y excepcionales casos nos dejan un sedimento de formación que sea vital para la vida cristiana, en ese ambiente se desarrolla la Semana Santa de 2011
Pero en fin, empezamos una Semana Santa mas… y debe ser para cada quien una Santa Semana, cada cucurucho debe examinar como ha vivido su Cuaresma, y sobre todo como ha planificado vivir el Triduo Pascual, que ojala sea apegado a la liturgia de nuestra Iglesia y no simplemente adherido a prácticas y costumbres que sin el soporte de la tradición, la liturgia y la palabra se tornan vacías. La misericordia divina es inconmensurable, hoy cuando estamos a las puertas de la Semana Santa, -ese semana tan esperada por todos- nos encontremos con Jesús en la confesión y nos hagamos uno con él en la eucaristía y en el prójimo. Nunca es tarde para volver a los brazos del Padre, nunca es tarde para hacer vida las palabras que escuchamos al momento de la imposición de la ceniza “Conviértete y cree en el evangelio”
A todos les deseo un buen turno, eso significa no una buena marcha y una cuadra larga sino que cada vez que coloquen su hombro en la almohadilla sea un instante de oración que nos prepare para la fiesta de la Pascua. A mis amigos cucuruchos y cargadoras les deseo fraternalmente que el Padre les conceda lo necesario material y espiritualmente para tener una Santa Semana y que el manto protector de Nuestra Madre de los Dolores nos proteja siempre.
Pero igual… Nos vemos y saludamos en la fila !!!
apreciaciones del V domingo 2011
Hay tanto por escribir acerca del pasado 5to Domingo de Cuaresma 12 de abril de 2011, podría hablar del orden o del desorden, de la emotividad de algunas marchas magistralmente ejecutadas, de la Banda en sí, del tráfico, de las alfombras, de que por momentos el cortejo parece un evento de turismo cuaresmal –necesito aclarar que esto es inevitable por la cantidad de personas que van a ver el cortejo y no por los devotos en si- podría intentar describir el adorno y su significado, decir que a mis gusto los chorritos de agua estuvieron de mas, en fin emitir aquí una serie de juicios que al final de cuentas por ser apreciaciones personales quizá no les interesen. Aquí lo que vale es lo del corazón de cada quien, ese toque íntimo que Jesús de la Caída pueda darnos en el Corazón, para nuestra conversión, todo lo demás no importa.
Así las cosas voy a referirme a un rasgo que, personalmente, creo que es muy importante En esto de la Semana Santa, y que son los amigos, los colegas cucuruchos. El cortejo de nuestro amado Jesús de San Bartolo, es (y no estoy descubriendo el agua azucarada) el que más cucuruchos de la capital congrega, lo cual ocasiona un fenómeno particular ya que, por lo menos en mi caso, hace que allá en la Antigua nos encontremos entrañables amigos cucuruchos que por diversos motivos no podemos coincidir en los cortejos de la capital, algunas veces por motivos de horario y otra más porque mientras una está en una procesión, el otro atiende sus obligaciones y responsabilidades en otro.
Así pues, para mi fue un gusto poder abrazar a mis amigos cucuruchos de acá y también poder estrechar manos antigüeñas abiertas a compartir, mas interesadas en aportar que en dividir; abrazos sinceros de colegas de filas que saben tanto de allá que uno no se cansa de escucharlos; familias antigüeñas que hacen que su casa uno la sienta como la propia, cada quinto domingo, yo renuevo amistades cuaresmales, afianzo cariños genuinos y experimento la dicha de sentirme uno mas en la fila, alguien que se siente arropado por los amigos, esos que se hacen en la penitencia de la procesión y que desembocan en la tertulia al compartir los alimentos.
Lo he dicho tantas veces, los amigos son lo mejor que me han dejado las procesiones, la dicha de mis hijos en las filas, del sobrino que se estrena en “la grande” del V Domingo, conocer a los nuevos cucuruchos que recién nacen a la vida cuaresmal, todo arropado por la inconmensurable cuaresma, es algo de lo cual no me canso de agradecer a El Nazareno.
Los amigos y la familia bastiones en la tradición y en la devoción, una amistad que se funde en morado penitente y que tiene olor a corozo, un abrazo que quiere ser eterno, para todos los cucuruchos, costaleros, penitentes y cargadores del mundo y que se materializa en ese abrazo que tuve el gusto de darle a cada uno de mis amigos en la bella Antigua…
[Las Fotos -por supuesto- no son mías; son de mi amigo Luis Toledo, que cual Zaqueo moderno, trepó a un árbol para salir al encuentro de Jesús de La Caída. Gracias Luis !!!]
El Jesús de los Caballeros cargadores
Los trajes de calle inundan las calles colindantes al albo Templo Carmelita, cientos de devotos caballeros cargadores se disponen, como todos los años, a participar en el particular cortejo de Miércoles Santo en Guatemala, la tradicional procesión de Jesús Nazareno del Rescate de la Iglesia de Santa Teresa, el cuarto Nazareno consagrado de todos los que procesionan durante la Cuaresma y Semana Santa. Solapas engalanadas con cartulinas que se ornamentan con fotografía de la Imagen objeto de culto en esta jornada que tradicionalmente es penitencial y de contrición dada su situación que se ubica como la víspera del Triduo Pascual, en ordenadas filas se forman a ambos lados de la cuarta calle, de concepción siempre sencilla y de profundo arraigo en el pueblo, esta procesión es para muchos, el único contacto con estas conmemoraciones, dada la facilidad de no vestir túnica para poder llevar en hombros a tan bello icono de nuestro señor, Jesús del Rescate.
La trascendencia es grande, pues este cortejo se ido acrecentando, tanto en número de cargadores como en logística de organización; con características que ya le son propias y casi exclusivas, sobresale entre ellas, aparte de la indumentaria de sus participantes, el gusto tradicional con que sus andas son arregladas, adornos de sencilla y fácil comprensión, sin abusar de carteles y rótulos, elaborados con materiales propios de la escuela altarera tradicional a la cual este cortejo parece ser fiel. Sencillez que no desmerita en nada la belleza, diseños que aparte de proyectar singularmente un mensaje catequético trascendental, cuidan que Jesús sea el centro de atención y de culto, tal y como debe ser, este cortejo es una muestra fehaciente de ello: Jesús es al final de cuentas el único adorno que importa.
Los barrios tradicionales se acicalan con sus mejores galas, la once avenida, el Callejón del Fino, la Primera Avenida, el Barrio Moderno, la segunda calle, la calle de la Floresta, visten sus balcones de flores, crespones y cendeles, relucen los altares, se tapizan de aserrín, pino, corozo y amor las calles, en autentica demostración de devoción del más casto origen popular.
La espiritualidad desborda en este día –como se a apuntado ya- preludio de los días grandes. Jesús del Rescate en su procesión de Miércoles Santo se constituye así en pilar fundamentad de la costumbre y tradición, esto pese a ser relativamente reciente y es sin duda la mas pura expresión de la fe con el matiz propio de mediados del siglo pasado, de esta ciudad.
en la semana santa del 2008
Sabía que ese día sería el más complicado, entendía que el sentimiento iba a traicionarlo y que las marchas lo iban a destrozar, lo había presentido desde junio pasado. En una contradicción tan evidente como inexplicable, la tarde que para él era la más esperada de todo el año, en ésta ocasión simplemente no quería que empezara e intentaba de mil maneras desesperadas –de manera inútil y absurda- diferirla; la realidad es inexorable y el tiempo no se detiene: el atardecer del Viernes Santo llegó.
Desde el almuerzo, ésta vez rápido y en una casa distinta, las evocaciones empezaron; los silencios profundos señalaban la ausencia y los detalles mínimos evidenciaban la presencia; ponerse la túnica fue intenso, aquel ropón negro le retrajo a los viernes pretéritos en que revestirse era crucial; el vacío se adueñaba de su todo y tuvo que controlar las lágrimas por décima vez en el día. El nimio inventario de enseres le recordó la forma meticulosa de ser del ausente y otra vez, en ese pequeño detalle, la presencia se hizo real.
Doce avenida y once calle. Unos minutos después de las quince horas horas de Viernes Santo. Con el corazón transido de dolor y el capirote en la mano, el cucurucho espera en la esquina al cortejo; y las mil sensaciones gratas de la calle, olor y sonido, son bálsamo al agrietado ánimo del cucurucho. Será la primera vez en muchos años en que irá solo en las filas, a pesar de sentirse acompañado y arropado por el hermano, los hijos y los amigos, éste año se siente solo. El recuerdo rebota de un lado a otro en su memoria y se estaciona en aquel feliz año, en que su padre le llevo a ver la procesión por primera vez; imágenes y reminiscencias desbordan y florecen en el inventario de Viernes Santos que se le multiplican en forma insospechada hasta el presente: miles de alfombras, muchos adornos, decenas de turnos y el recuerdo siempre indeleble de la Semana Santa en familia. La Semana Santa siempre fue instantes de costumbres y rituales familiares que la pintaban de manera única, todos sabían que siempre era lo mismo, pero igual siempre era diferente. Otra vez, en ese pequeño detalle, en esa rutinaria forma de comportase en Viernes Santo, se evidencia la presencia del ausente.
El sol de las cuatro de la tarde destella y lo trae de vuelta al presente, la lucidez acopia otra vez en su memoria las querencias de cada año, los sitios en que buscaban el encuentro con Jesús, siempre las mismas esquinas, las mismas iglesias en los oficios de cada día, los mismos sitios para comer e idénticos lugares para parquear el carro; esos momentos que a fuerza de repetición se funden en costumbres y que son inacabables. Las frases de siempre “a media cuadra, para oír marcha entera”; “del lado derecho, para ver el rostro”, “cuando pase la proce, les compro algo”; “no se muevan todavía falta la Virgen” se diluyen como eco interminable del redoble dominico que le devuelve a la realidad, al hoy, al Viernes Santo. Es el momento en que se coloca el capirote y entra a filas; y allí está, buscando sin encontrarlo, escudriñando inútilmente la fila de cucuruchos, afanándose en la peregrina idea de atisbar aunque sea por un momento la figura de su padre, que éste Viernes Santo no está en la procesión con él. El milagro sucede, ya que al tomar el brazo en el anda dominica se siente acariciado por el beso, que desde el cielo baja a la almohadilla para quedarse allí durante siete minutos y para siempre en su corazón, mientras carga el turno de una cuadra que hoy se le antoja eterno, y que lleva escrito por última vez, el nombre de su padre.
Dedicado a papá…
Luis Humberto Martínez Romero
EL AUSENTE
(a los deudos de un cucurucho fallecido)
Pregunto … ¿ En donde estás padre ?,
Cuestiono… ¿ a donde fuiste hermano ?
cosa rara, no te veo en filas esta tarde,
en esta Cuaresma de verdad te extraño
Ya no estrecho fraternal tu mano
¿ porqué no me acompañas en el cortejo ?
¿ porqué hoy no vistes de romano ?
aun así advierto tu presencia como un reflejo.
Tu partida es solo un etéreo paso,
hacia la procesión eterna en el cielo,
hoy hago de mis cuaresmas un repaso,
me revisto perenne de íntimo duelo;
mientras a mis lágrimas hago caso
y mis rodillas, por vos cucurucho, tocan el suelo
1655
fotografía de Mario Noriega, compartida en Galeria del Cucurucho
Jesús de La Merced, “el mero Jesús”, fue puesto a pública veneración en aquel bendito Sábado de Gloria 27 de marzo de 1655,en la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala; ante el asombro de quienes tuvieron el privilegio de venerar a tan magistral imagen de Jesucristo, de allí en mas, la historia habla, la leyenda florece y la devoción perdura
356 años de estar con nosotros
VIDA. al Cristo Morto Dominico
la gravedad de la noche
grosera
indolente
hace que tu presencia
sea una luz
indulgente….
la sobriedad del momento
contrae los ojos
del mundo, a tu cuerpo inerte
que espera en el joyero de tu urna
la vida
solo tres días
solo tres….
.
a Jésus Nazareno de La Merced
Señor Pequé!!! Señor de La Merced!!!
hermoso Nazareno de Viernes Santo
los fieles podrán sin duda avivar su fe
consolándose de penas que les afligen tanto.
Mística y tradición se funden
en rituales de épocas, hoy latentes
los pasos de cucuruchos se confunden
con los sonidos de matracas penitentes
Morado contrito tiñe las calles
ensombrecidas por negros crespones
la devoción se encuentra en detalles
que decoran enrejados balcones
Musito una oración al Maestro
que desfila bajo el peso de la cruz
el pecado que le condena es nuestro
Perdón… e Indulgencia mi buen Jesús
La madrugada es el taciturno testigo
de la salida de tu ancestral templo
concédenos estar otro Viernes Santo contigo
e ilumínanos para poder seguir tu ejemplo.
Infinitas gracias …
MARCHERO…. (el amante de la música fúnebre)
Lo primero que ve, es con que marcha le toca; y no es que sea un superficial que se deja llevar solamente por las cosas externas, sino que mi amigo cucurucho, el melómano, es verdaderamente un amante de las marchas fúnebres procesionales. Todos los cucuruchos gustamos de las marchas, ya en alguna ocasión me referí a ello y señalaba que en mi opinión no se puede ser cucurucho y que no nos gusten las marchas fúnebres; sin embrago hay devotos cargadores que tiene una afición especial por las marchas y que van desde el simple coleccionista de cuanta marcha se haya grabado hasta aquel que tiene 5 o 6 versiones de una marcha, en las cuales aunque sea la misma, suena diferente.
El cucurucho melómano, es aquel que no se pierde un solo concierto, que se embelesa en cada marcha que suena en los templos y que de alguna manera, con el tiempo entiende que cada templo tiene una acústica diferente y que las marchas suenan distinto en la Recolección que en La Merced, por ejemplo; el cucurucho “marchero” es aquel que muchas veces en grupo que se va caminando atrás del anda, pendiente del programa, que disfruta con sus amigos de cada interpretación y que para sus adentros piensa “lástima que no se puede aplaudir…” es aquel que sin hablar se hace cómplice del señor de la tuba y saluda efusivamente al muchacho del pícolo; es aquel al que se le permite ir allí donde le gusta por los encargados del orden de la Banda, que le entienden y saben que para él las marchas son en buena medida una parte fundamental de una procesión.
Para el melómano, no hay año litúrgico, en agosto, por ejemplo en plena fiesta patronal de la ciudad, su vehículo va tronando con “La Fosa”; y la cena de navidad es amenizada con “El Llanto de la Virgen”; y no exagero, hay cucuruchos que se despiertan con los acordes de “Cruzados de Cristo” y conozco a mas de alguno que suele almorzar en su oficina, con los audífonos puestos escuchando una y otra vez “Jesús de San Bartolo”. Hay otros en cambio que les gusta la expectativa, que no escuchan marchas sino hasta el Miércoles de Ceniza, y de allí ya no paran hasta que la nostalgia se va diluyendo en los días posteriores a la pascua, para fenecer definitivamente en el adviento. Algún cucurucho, elige una marcha cada año y la hace “su oficial”, es decir la que continua y repetidamente escucha, hasta desentrañar el sentimiento del compositor y aprenderla prácticamente de memoria; otros más se auto retan y utilizando el suffle del reproductor de la computadora, juegan a vencerse a si mismos y tratar de identificar cada marcha, por su nombre, su autor, o la imagen a la que ha sido dedicada. Con eso de las dedicatorias y la adjudicación de las marchas a determinada imagen, para el cucurucho que sabe de marchas, ese es un dato anecdótico más, es decir la marcha tiene su validez, en el goce estético que produce y no en sus orígenes o dedicatorias, aparte de ellos, haya adjudicaciones caprichosas y sin fundamento, además de las que contra todo documento o declaración del autor, el pueblo, el cucurucho la asigna a un cortejo y a una imagen, que es lo que al final de cuentas importa.
II Domingo de Cuaresma 20 abril 2011
Procesión de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de la Justicia, en su anda de 150 brazos recorrió durante mas de 18 horas las calles de la ciudad, saliendo de la Parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios, Templo del Calvario
las fotografías con una cortesía de mi amigo Luis Toledo; quien usualmente publica sus instantáneas en Jesus en Guatemala
LA SEMANA SANTA PROFANA
Vejigas, chupetes, hojuelas, algodones, juguetitos, espantasuegras, banderitas, granizadas, manías, poporopos, constituyen todo un Universo de elementos que hacen de la Semana Santa chapina, una conmemoración que a pesar de poseer una carga emotiva y espiritual muy grande, esta llena de elementos que son mundanos, que son materiales. La riqueza culinaria de nuestro país y particularmente de nuestra ciudad, se torna latente en esta época: los pescados, el bacalao, los curtidos, los garbanzos, las torrejas, son una lista limitada, pero muy representativa de esto; las ventas populares que se ubican en plazas, calles y atrios de Iglesias, ofrecen además de los platillos tradicionales mencionados, una serie de platos que satisfacen el hambre de los devotos y devotas que acompañan los cortejos o salen a su encuentro. Y que decir de los frescos: súchiles, chilacayote, piña, chian en limonada, que se constituyen en un oasis para el cucurucho y las cargadoras De los puestos tradicionales, sobresalen sin duda los churros que ofrecen toda clase de frituras a manera de golosina, despidiendo ese ocre olor a aceite tan característico y un vaho de calor que se desprende de esos puestos, repletos de papalinas, plataninas, chicharrines, poporopos etc.
La modernidad nos ha alcanzado en este sentido, y así hoy se ven que las grandes empresas ofrecen pizza, agua embotellada, aguas gaseosas, y otra serie de elementos, lo mismo debe decirse de los Hot-Dogs, que son indispensables ya en cualquier cortejo, además que se constituyen en algunos casos en proveedores de las brasas necesarias para los incensarios que aromatizan el ambiente.
Cromos de imágenes de pasión, cruces de madera, itinerarios, calenadrios, discos, dvdsy suplementos son también parte de este movimiento que se produce alrededor de una procesión; animalitos de plástico inflables, cucuruchitos de esponja, panitos de San Antonio, extraños objetos fluorescentes, guantes, madrileñas, se unen a estos elementos que aportan a la Semana Santa su matiz “profano”, que sin embargo sigue siendo lo que es … una Santa Semana.
Reseña

Echo de menos, no se imaginan cuanto, cargar al Nazareno Mercedario en su procesión de Martes Santo. La Reseña era –y lo sigue siendo- una procesión especialísima para mí. Al hecho de la familiaridad que se manejaba en filas dentro de este cortejo debo sumar la emoción de más de cinco años de alfombras para Él, que intentaban engalanar el cortejo donde Jesús camina “un poquito” y lo hace cerca de sus fieles. La dificil inscripción de hace unos años, y el “boom” de cargadores que ha hecho dificultoso el privilegio de obtener un turno no ha sido obstáculo para que yo, esa mañana soleada de todos los años, acompañe a mi Jesús durante las pocas horas del recorrido. Creo que para mí, el ciclo de Cuaresma no estaría completo sin esa peregrinación, quizá informal, pero de grandes amigos con Jesús de la Merced. En el 2011 allí estaré.
la fotografía es de Mario Noriega y esta compartida en Galería del Cucurucho: http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=12674
la vida no se detiene… la procesión tampoco (CUENTO BREVE)
Se había cumplido el sueño… el travieso niño había cedido su lugar al inquieto adolescente; y por fin daba el alto para cargar al Señor Sepultado de Santo Domingo Fue una mañana de Viernes Santo apresurada, no quiso comer, no por un ayuno penitencial, sino porque la ansiedad le restaba apetito. Desde temprano llego a Santo Domingo. Caminó en la fila desde la salida, admirando la parafernalia dominica, que en catequética lección le mostraba el sufrir del mártir divino y se formo anticipadamente en el turno de los más bajos de estatura. La esplendorosa anda – la de Valenzuela- se aproximo y en un instante se encontraba meciendo el mueble sobre sus hombros, cargaba por vez primera al Señor Sepultado. Su padre íntimamente orgulloso seca lágrimas provocadas por la emoción y le espera al fin de la cuadra lo abraza y le dice “Dios te Bendiga” se integran a la fila pues la procesión continua… Veinticinco años más tarde, con la experiencia en las filas de procesión y en la vida acumulada, convertido en un autentico mariscal de las procesiones, nuestro devoto se apresta a cargar su turno, el vigésimo quinto año, el de las Bodas de Plata. Se aproxima el anda –maderamen dorado de amor- y una marcha matiza el vaivén del mueble que porta al Consagrado, la taciturna luz de bronceada urna centenaria ilumina a su Señor Sepultado. Al terminar el turno llegan los abrazos de sus familiares y amigos, un “Dios te Bendiga” que desde el cielo le dice su padre, que ya no esta esperándole al final de la cuadra, hace que el recuerdo se agolpe en su memoria en un instante que se antoja perpetuo, es en ese momento que nuestro amigo devoto solo atina a decirle a Jesús un GRACIAS SEÑOR !!!, hay que integrarse a la fila, generaciones de cucuruchos van y vienen, la procesión continua, la vida también….
La fotografia es cortesía de Luis Ordoñez
Paparazzi !!!
Recuerdo muy bien el año debe haber sido 1984, en que mi hermano comenzó su afición a la fotografía, su maquina era una flamante Canon FBT una réflex que todavía hace muy bien su trabajo, a pesar de ser casi una reliquia; pero en fin, lo que quería traer a éstas líneas es el cambio que ha existido desde esa época y de mucho antes hasta los días en que todos tenemos acceso a una cámara digital. Antes para ver las fotos había que esperar a revelar el rollo, días después de Semana Santa, y el proceso era relativamente caro; se disparaba el obturador y se debía confiar en que la abertura y velocidad fueran las correctas, para una exposición que fuese buena. Hoy todo es diferente, la foto se revisa al instante, se desecha si no nos satisface y las que sí, esa misma noche se bajan a la PC y casi nunca se imprimen, se quedan allí como pixeles de una semana santa más. Esa facilidad ha hecho que Jesús, hoy, en la era digital sea acosado por los fotógrafos quienes cual paparazzi profesionales hacen lo que sea por la mejor toma, en el sitio preciso y en el momento adecuado; a veces me he preguntado cuál de las imágenes será la mas fotografiada, no lo sé pero sin duda con la democratización de la fotografía, todas las representaciones de Jesús, o de Nuestra Madre, sin duda ni excepción han sido captadas por las cámaras de cucuruchos y no cucuruchos.
Yo, debo confesarlo, a veces me comporto como un paparazzi, me atravieso en el cortejo, salgo de filas y entorpezco el paso del anda, todo por una buena toma, una foto que pueda ilustrar este blog. Se que está mal, me lo dicen a menudo, pero el afán de tener una fotografía memorable es, a veces, mas fuerte que todo. Me he puesto a meditar al respecto y debemos hacer algo para solucionarlo, todos los aficionados a la fotografía debemos entender que somos o deberíamos ser penitentes antes que fotógrafos y que quizá (y aquí entra un análisis íntimo y personal) perseguir la foto del año, esconda una vanidad que es sin duda poco congruente con que quehacer del devoto. Tengo muchos amigos cucurucho fotógrafos, ellos saben de que escribo, a ellos les reitero mi admiración por ese afán de captan en imágenes la Semana Santa y les agradezco pues de alguna forma todos nos vemos beneficiados por el trabajo que desarrollan
Mi propósito éste año, ser mas mesurado a la hora de usar la cámara, mas respetuoso con los organizadores de los cortejos, es decir portarme menos como un paparazzi y mas como un cucurucho, que es al final de cuentas lo que soy. La invitación queda abierta para todos y todas, a sacar las cámaras y a captar la luz y a jugar con las sombras, a hacer las composiciones más atractivas; eso sí, con la idea clara que es mucho más importante vivir el momento y no guardar una instantánea
La foto es de Edgar Rosas García y esta compartida en la Galería del Cucurucho. http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=12337
Andas Mercedarias Parte 2
DESCRIPCIÓN DE LOS ADORNOS, TUNICA QUE USO JESUS, ACOTACIONES PERSONALES DEL CORTEJO DE CADA AÑO (parte 2)
Continua ….
AÑO XVI 1997 túnica blanca brocada en oro SED NIÑOS EN MALICIA PERO HOMBRES MADUROS EN LA FE. Jesús sobre un cojín lila que llevan 4 ángeles (serafines creo…) velas lilas y las especies eucarísticas completan el adorno que otra vez me parece demasiado sencillo.
AÑO XVII 1998 túnica roja EL CANTO DEL PERDÓN. El amor del chapín por la pasión de Jesús hecho anda en base al canto de nuestros abuelos y hoy, nuestro… Los tres clavos, la corona de espinas… y el detalle de las palomas que suavizan la escena. Muy bien hecho, se eternizará en los corazones.
AÑO XVIII 1999 túnica verde EL VIA CRUCIS… Un catafalco de mármol, las estaciones del viacrucis, en alto relieve. Aparentemente sencillo pero de una grandiosa ejecución, sobre todo las imágenes del mencionado Vía Crucis.
AÑO XIX 2000 túnica corinta JUBILEO AÑO 2000. Jesús va rodeado de 20 columnas que llevan a 20 centuriones, aparece el escudo del año santo y algunas azucenas. Adorno muy chato y plano, con el que se confirma que Jesús de La Merced es una alegoría en si mismo.
AÑO XX 2001 túnica roja AVE VERUM CORPUS CHRISTI. Parece que Jesús va en el aire, es bien logrado el cáliz que en la parte de atrás recibe la sangre de Cristo. La procesión sale a las 4:00 una hora razonable para iniciar.
AÑO XXI 2002 túnica roja REINE JESUS POR SIEMPRE.¨”Tu reinarás” el canto tradicional, hecho anda. acabado de paja natural y en la parte de atrás un ángel lleva una corona y un manto real. Es un retomar la exquisitez de los adornos mercedarios.
AÑO XXII 2003 túnica morada TANTO AMO DIOS AL MUNDO La cita de Jn 3,16 determina este adorno; un águila que levanta el vuelo (una de las mejores águilas de que visto en las andas); el libro del apocalipsis y sus 7 sellos y el banderín de la resurrección en las patas de un cordero y las especies eucarísticas.
AÑO XXIII 2004 túnica roja brocada CREO EN JESUCRISTO. Se levanta anda a las 3:00 am. Columnas (que debieron ser reforzadas) en tonos rojizos y dorados cierran un anda que me pareció muy saturada, lo mejor de todo fueron los rosales blancos que se esparcían en toda el anda.
AÑO XXIV 2005 Túnica purpura ESTE ES JESUS NAZARENO. el anda se levanta a las 0:00 horas !!!!! Jesús va sobre un carretón halado por leones, toda la ornamentación se refriere a los 350 años de veneración de Jesús de La Merced. En un año de celebración, un adorno más bien discreto para un cortejo, a mi parecer deslucido en la primera parte del mismo, en un horario desacostumbrado e inconveniente. … y cada vez más cerca de los 25 años de cargar
1982 – 2006
25 dichosos años de caminar con Él en Viernes Santo.
Bendita tradición, bendita devoción!!!
Año XXV 2006 Túnica corinta YO SOY LA VID USTEDES LOS SARMIENTOS. De gran sencillez, de buena ejecución, Jesús vuelve a ser el centro de la alegoría solo vid a lo largo de las andas, escalinatas de mármol una sencillez abrumadora para un adorno eucarístico. Gracias mi Nazareno Mercedario. El horario, en la que creo una acertada decisión regresa a las 03:45
AÑO XXVI 2007 Túnica púrpura bordada en oro LAS BIENAVENTURANZAS. Una escalinata de ladrillos, en rememoración de las 8 bienaventuranzas del Señor, abrumadoramente sencillo, se complementa con vegetación verde a los costados. El tronco que cierra el conjunto es de una extraordinaria manufactura.
AÑO XXVII 2008 Túnica de la Consagración. CAMINARAN TODOS TUS PUEBLOS A TU LUZ. Un adorno de estilo barroco que reproduce las balaustradas del templo mercedario, atrás un cirio pascual en representación de la Luz de Cristo Resucitado. Hermoso e imponente, un conjunto de los mejores de todos los que he visto en la Merced, quizá cercano en esa ponderación al de 1986.
AÑO XXVIII 2009: Túnica blanca del Padre Toruño (1981). YO SOY JESÚS, A QUIEN TU PRESIGUES. Alusión al año paulino, una alfombra sobre el anda: estaticias de tonalidades purpura, morado y lila cubren la totalidad del mueble. Interesante la espada que se presenta adelante del anda, en representación del apóstol Pablo. Personalmente creo que la utilización de estaticias, flor cuaresmal por excelencia, es un rasgo muy atinado
AÑO XXIX 2010 Túnica corinta bordada en oro. ¿A QUIEN IREMOS SEÑOR…? San Pedro delante del Señor, en actitud de adoración y penitencia, va ataviado sobriamente con un simpático gallo a su derecha recordándonos su negación. El anda recrea las orillas del lago de Tiberiades y es por eso que la fauna y flora es acorde a ello, destaca y llama la atención el detalle de una rana que está a la izquierda de Jesús. Hermosos agapantos van en el anda y el Árbol de Olivo del final es de buen logro. El adorno es de buen gusto, y hermosa factura.
AÑO XXX 2011: viviendo la espera que termina la madrugada del Viernes Santo…

























el cucurucho opina