donde la palabra huele a incienso y sabe a súchiles …

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Sucedió en una…

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Sucedió en una ciudad al Norte de México; él había sido enviado por el lapso  una semana a una convención comercial y de negocios, representando a la firma  en la que laboraba desde hace algunos años.  Eran días fríos, los últimos meses del año es por aquellos lares, más intensos en cuanto al descenso de la temperatura.

Las conferencias era, como sucede en estos eventos, unas muy buenas y otras en las que el tedio avanzaba tanto, que parecían una siesta con los ojos abiertos; nuestro amigo, un cucurucho de más de treinta años en filas, discurría entre platicas y material audiovisual comercial y de trbajo, con las fotografías de su Semana Santa que archivaba en la computadora portátil y su vista –y corazón- se dirigía contantemente al cromo en miniatura de Jesús de La Merced, “El Mero Jesús”  que  se guardaba cariñosamente en su porta documentos, entre tarjetas, billetes y notas de facturas.

El coffee break era momento mas que oportuno, para estrechar los vínculos con los colegas, para descansar un poco el ánimo y también para refrescar en su memoria (como solemos hacer los cucuruchos) las vivencias de Cuaresmas pasadas y reinventar un futuro que lleva aroma de corozo y se viste de morado.

En un momento de tantos, justo el último día de conferencias  al ingresar al elevador del hotel, nuestro cucurucho como un asunto reflejo y natural en nosotros, casi de manera inconsciente, sin que la mente lo piense pero el sintiendo en el corazón, silba las primeras notas de “Jesús de San Bartolo”…. Y así como un asunto casi surreal a miles de kilómetros de Guatemala, desde el fondo del cubículo del ascensor se deja escuchar el silbido de las notas siguientes que responden así a la alabanza hecha silbido. Sorpresa y un sentimiento de felicidad íntima por el encuentro con un hermano que ambos palpitan; nuestro cucurucho vuelva la vista y se encuentra con un guatemalteco que con una sonrisa de aprobación le dice ¿de Guatemala? ¿cucurucho?… como respuesta un estrechón de manos que se convierte en un abrazo de esos que los cucuruchos conocemos tan bien.  Dos personas, dos varones que prácticamente se desconocen, se tratan como iguales ante la inminente fraternidad que ellos saben van a compartir desde ese momento hasta quien sabe cuando…

El que parecía un breve saludo y un intercambio de ideas, se convierte en la vivencia de un almuerzo entre colegas; él le cuenta a nuestro cucurucho que vive allá desde hace siete años; le relata con un nudo en la garganta que en ese tiempo solo ha podido venir a Guatemala en Semana Santa en dos ocasiones; que nuestro amigo cucurucho no tiene idea de lo que es un Jueves Santo en la lejanía y sentir una auténtica nostalgia cuando el viernes Santo a las tres de la tarde se está levantando al Sepultado del Calvario; que cada Domingo de Ramos piensa, imagina y trata de vivir ”su procesión” … la interna, siguiendo los pasos del Rey del Universo; que echa de menos el batido en las velaciones, el aroma del incienso y del corozo; que extraña tanto todo, pero que lo que más le hace falta es la presencia de su familia y sus amigos.  El destino le ha llevado a esas tierras a trabajar en una muy importante empresa comercial y que al momento de aceptar el cargo lo más dificultosos fue saber que iba a tener que colgar el capirote por algún tiempo.  Le comparte que la tecnología ha sido un consuelo incomparable, que leer de Semana Santa y ver las fotos que se publican, es una manera de pretender estar acá, que muchas veces los audífonos le hacen vivir la salida o entrada de alguna procesión y entonces el cuerpo se le desarma y llora… como un niño, como un cucurucho.

Nuestro amigo cucurucho, lamenta este encuentro se haya dado en el último día de convención; intercambian teléfonos, correos, pines y demás, para estar en contacto; hay promesa de que cuando el “cucurucho mexicano” venga a Guatemala, habrá celebración, encuentro, abrazo y esa felicidad que solo nosotros, -locos por la pasión- entendemos. Hay promesa del envió de los últimos CD´s, de las revistas que se editen en el 2012, de mantenerse al tanto y sobre todo de encomendarse mutuamente en las oraciones de cada día.

Nuestro amigo cucurucho regresa a su tierra, a su familia y a sus cosas; aprovecha el primer viernes que pasa aquí de vuelta a visitar a Jesús de Candelaria y comienza a valorar lo que significa para un devoto tener a “sus Jesuses y a sus Dolorosas” a la mano, tan cerca como unas pocas cuadras.

Pasa el tiempo y llega la cuaresma 2012, que –como todas- a los cucuruchos se nos pasa más rápido de lo que pensamos y de lo que creemos; llegó el Domingo de Ramos y nuestro cucurucho se prepara para una cita que no estaba planificada y que le retrasará el encuentro con Jesús de San José. A pesar de eso, toma el vehículo y se dirige a su destino, con una emoción que siente ajena pero que valora como propia; estaciona y espera. Sabe que Jesús ya esta en la calle y que debe apresurase. Tensión contenida que estalla en un abrazo de esos que los cucuruchos conocemos tan bien. Del aeropuerto al Centro Histórico, el amigo está en casa. Un encuentro, que mas que emotivo es dramático, se produce cuando los ojos del cucurucho ausente se posan en la imagen de Jesús, hay un llanto pausado que solo nosotros entendemos, un correr de lágrimas silenciosas que marcan las mejilla con las experiencias retenidas, una especie de emoción que es única y que no se puede describir… los cucuruchos somos cosa extraña, tan extraña que a veces ni nosotros mismos nos entendemos, tan particular como que cuando se decide a ser cucurucho, muchas veces no hay vuelta atrás, tan particular como que la lejanía nunca es obstáculo para ser cucurucho.


Apreciaciones del V Domingo del año 2012

Fotografía por fraternal colaboración de Giovani Minera

Y así como llegó se fue. El V Domingo de Cuaresma, es parte ya de la historia, del inventario personal de cada cucurucho y cada devota: en esta oportunidad voy a tocar algunos puntos que considero relevantes del cortejo, y también hoy escribiré, si se me permite, desde un punto de vista muy personal.
 Antes que nada quiero manifestar que quedo comprobado –una vez más- que a pesar de lo que muchos dicen, el cucurucho que de la ciudad de Guatemala, viaja a la Antigua, lo hace en su mayoría con una actitud de devoción auténtica; fue satisfactorio comprobar que la famosa medida del capirote antigüeño, fue atendida por la mayoría de los cucuruchos y que quienes no lo llevaban –sea por el motivo que sea- hacían la “modificación” adecuada a su capirote para hacerlo lo mas similar posible a lo solicitado.  SE cumple así una faena mas de devoción que para quien viaja de la capital, se traduce en un viaje para inscribirse, otro más para recoger el turno y finalmente el que se ocasiona el V domingo, con el gasto que involucra el transporte, la alimentación y en muchos de los casos el hospedaje, por ello creo que decir que somos cucuruchos de moda me parece ofensivo.
 Acerca del cortejo en sí, hay que mencionar el equipamiento de los Romanos, que elegante y novedosos, dieron una distinción especial a la procesión; cabe mencionar que  la forma tan elegante de vestir de la centuria, contrastaba con la forma en que los romanos que abren el cortejo interpretando las Fanfarrias, que a pesar de ser reciente, marcaba una diferencia abismal con el resto de los Romanos. Valdría la pena hacer el esfuerzo, para lograr la uniformidad total en este segmento tan importante de la procesión.
 El anda de Jesús de la Caída, realmente esplendorosa, con acabados y detalles sobresalientes y con un mensaje que a pesar de lo aparentemente complejo, se digería de forma muy fácil por el público espectador. Creo que por momentos los detalles… como los insectos que salían de la tumba y sobre la efigie que representaba a Lázaro, así como la “sangre” que manaba del pecho de los ibis que sostenían la plataforma donde iba El Soberano, distraían la atención y las personas se fijaban mas en esos detalles –muy bien elaborados y diseñados- que por la imagen de Jesús. Por lo demás, todo muy bien: la cruz rústica magnifica, la túnica sencilla acorde a dicha cruz y la presencia realmente soberbia dentro de la humildad de Jesús de San Bartolo. Mención aparte y análisis de los miembros de la Hermandad es acerca del plástico que sirvió para cubrir a Jesús, que a mi me pareció realmente improvisado y que se notaba que no había un plan diseñado para cubrir la imagen con prontitud y eficiencia.  El cambio de recorrido en la primera parte, me refiero a la entrada por la carretera, creo que fue positivo pues ocasionó mas orden en el cortejo
Hablando de cosas buenas y positivas tengo que mencionar la banda de música a cargo del maestro Luis Pirir, que iba “tronando” como decimos los cucuruchos y que cumplió a cabalidad y exactitud con el programa diseñado (que por cierto el reparto de los marcheros a última hora, provoco desorden) y que solo cambió por la presencia de la lluvia que obligó a  tocar marchas de memoria.  La banda de Luis, cada vez presenta una personalidad propia, mas allá de los sombretitos y la impecable presentación de los músicos; sino con calidad musical y la presencia del carácter de un joven director que ha logrado, posicionar a su conjunto entre unos de los 4 mejores del país.
 Otro aspecto a destacar, es el de los amigos, que con su cariño y simpatía me demostraron que celebrar el día del cumpleaños a los pies de Jesús de San Bartolo, es lo mejor que puede suceder y es que el V domingo es una procesión muy especial para mí, quienes me conocen bien lo saben, existe una conexión, que a pesar de la distancia me une a Jesús de San Bartolo y es el cortejo que me sirve para irme “kilometrando” para los días de la Semana Santa; esta vez no puede estar en la totalidad de la procesión, como no sucedía antes en los tantos años de ir el Domingo de Lázaro a la Antigua, tuve que salir antes y ver con satisfacción y alegría que fueron mis hijos y sobrino, quienes se encargaron de llevar hasta su dosel a Mi Jesús de La Caída.
 Ya en un ámbito meramente personal, he de decir que creo que esta Semana Santa, será atípica, que van a verme menos en las filas, mi presencia será –no por mi gusto- intermitente y que eso involucra sentimientos que, no puedo describir por no haberlos vivido, pero que si puedo imaginar por lo que aconteció el Domingo 25 de marzo de 2012.
Dios Sabe mas que uno y le pido -y les pido que le pidan- que me regale el bienestar necesario, para acompañarlo el tiempo que Él quiera en sus procesiones.

¿ QUÉ SE SIENTE CARGAR ? (en respuesta a un “no cucurucho”)

Fotografía aportada por Analú García

 

Es inútil, no puedo explicarlo

no hay referencia ni comparación

tendrías vos que imaginarlo

cargar al Señor en una procesión;

:::::::::

sentir de pronto que el mueble pesado

acaricia eterno tu hombro y tu alma;

no te sientes en absoluto cansado

cuando recibes tu brazo bajo el anda.

Fotografía aportada por Giovani Minera

 

No se puede en absoluto transmitir

este consolador  e impar sentimiento;

no debe en el mundo existir

:::::::::

y estoy seguro que no miento

Cuaresma mas bella de vivir

que la del cucurucho chapin, en ancestral sentimiento


ROMANOS ! ! !

La fotografía es una aporte fraternal de Fernando ReyesLa  fotografía que ilustra este post es un aporte fraternal de Fernando Reyes

Ni el sofocante calor ni el viento frío los detienen; la copiosa lluvia  no los amilana y el temible fuego -ya fue demostrado- no los atemoriza. El gallardo cuerpo de Romanos de San José, forma parte ya, de ese enorme universo ancestral de la Semana Santa en Guatemala. Grupo de hombres que integran dilecto escuadrón, hoy ya más que cincuentenario, que enmarca el esplendoroso cortejo de Domingo de Ramos.

Conspicuos y honorables varones católicos que en una muestra de virilidad ofrecida al Señor otorgan su energía y entrega a la Imagen que ellos aman.  Sacrificio, orden, admiración y abnegación son palabras que concretizan las realidades de los corazones que palpitan emocionados al momento en el cual la centuria porta el maravilloso mueble que lleva, engalanado y esplendoroso al REY DEL UNIVERSO.  Idea concebida por preclaros cucuruchos josefinos, como Don Julio Armando Arce Abdo, Don Mario Ruata Asturias, y Don Guillermo Molina Monzón, entre otros mas; quienes de la nada, crearon el escuadrón de Romanos que hoy para la gran mayoría es un hecho infaltable en el cortejo de Domingo de Ramos. Ya alguna pluma erudita y mucho mas experimentada se encargará de escribir el capitulo que en la Historia de la Semana Santa, esta apartada para ellos…

Intimidades, ofrecimientos y peticiones que a lo largo de su existencia han motivado la presencia de este cuerpo de amantes de las procesiones y de la tradición, que son sin duda sujetos de admiración y estima. Cuando era niño –confieso hoy, íntimamente- me entusiasmaba ser Romano, eran y son mis héroes; hoy siendo adulto sopeso su valor y entrega, y entiendo que no podré ser nunca parte de ellos… debo conformarme con admirarlos sinceramente y suspirar por lo que no fue.

Larga vida al escuadrón de Romanos Josefino !!!!!


Textos Ajenos 5: El exiliado…

La fotografía es colaboración fraternal de Luis Toledo
(El siguiente texto, me llego por medio del correo, y es de la autoría de Carlos Ramiro Solares, quien reside en el extranjero y que ha vivido y sufrido el exilio que algunos solo podemos llegar a imaginarnos)

Despierto, es Sábado y poco a poco caigo en cuenta que mi cuerpo está presente en un lugar  lejano, mientras mi corazón está donde pertenece. Son las 10 de la mañana y los nervios hacen  temblar mi ser, “Ya fue levantado” pienso en mi mente; expectante del turno que hubiese cargado ese año.

A los minutos se escucha el sonido del teléfono, contesto y es mi Padre; a quien dejé encargado el  más preciado de todos los honores ese año: llevarlo en Hombros a Él, al Nazareno de mis amores. Del otro lado del teléfono escucho como mi Papá me dice “Mijo, misión cumplida” con voz  cortada. – Me lo dice aquel que por azares del destino no nació cucurucho, pero que se erigió  cucurucho por sus dos hijos e hija -. Por esas cosas del destino, escucho la primera nota de una  marcha fúnebre al fondo, la cuál desgarra el poco corazón que me quedaba en esos momentos y que hubiese querido viajar por ese conducto telefónico y estar con El, caminar junto a El.

Al siguiente día el clima se torna sofocante (extraño en una temporada de otoño acá), el sol es  calcinante -como si yo me hubiese traído ese ambiente hacia esta parte del mundo-y por un momento me siento revestido con túnica morada, escuchando como el viento silba y mi corazón  de cucurucho lo convierte en una fanfarrea romana que antecede al Rey; a esa hora estaría transitando por su tradicional 1ra. Avenida.

Ha llegado el Jueves, me alisto a salir a realizar mis actividades diarias y me encuentro con la  sorpresa que el casco no está y en vez de eso está la ropa de uso diario. Después de muchos años  de salir un jueves santo de la casa con la túnica morada y paletina blanca, este año salía sin túnica  y salía sin rumbo a encontrar su paso. Camino por la calle y veo a las personas sumergidas en su  cotidianidad, ¿Acaso sabrán que día es hoy? ¿Acaso sabrán que hoy es el día de la institución de laeucaristía, el día de Cristo Rey? Reflexiono y me respondo, que no lo saben y no lo sabrán porque Jesús de Candelaria esta realizando su tradicional recorrido a miles de kilómetros de acá. Empiezo a extrañar esas interminables filas que caracterizan el cortejo, la tradicional granizada enfrente del

Palacio Nacional con amigos, viendo como El Nazareno de Miguel Angel Asturias avanza  lentamente con el inconfundible timbal que encabeza “Una Lagrima” y atrás la Madre sigue su  camino, como queriendo alcanzar a su hijo; con el clarinete del “Ave María” de fondo que ablanda incluso al corazón más duro en su paso frente al Portal del Comercio.

Mi reloj biológico como si estuviera programado me despierta a las 3 de la mañana del viernes  más santo de todos los viernes. Veo y a la par no tengo mi entrañable túnica morada, que es fiel acompañante de cada faena de ese día. Son las 12 del mediodía, el Patrón Jurado estará ya derramando gotas de sudor frente a Catedral Metropolitana. Con la cruz a cuestas (esa cruz que  representa el amor a su pueblo y la redención del mundo) ya va cansado buscando su templo y al verlo enfilar por su tradicional callejón, todo estará consumado.

Son las 3 de la tarde; El Maestro ha muerto y el ambiente en el que me encuentro no lo asemeja,  me pregunto si las personas sabrán que hoy es un día de luto, si sabrán lo que significa este día.  Rezo un Padre Nuestro en silencio, expectante de lo que pasa en mi amada Guatemala en dónde los cortejos fúnebres salen rememorando el día de nuestra salvación; imagino como el consagrado dominico es alzado en hombros y dormido va rumbo al sepulcro bajo el magnífico escenario de una tarde en decadencia y acompañado de las notas de la inmortal Fosa.

El sonido del tzicolaj rompe mi meditación y me encuentro allí -no lo puedo creer-puedo ver el  anda del Señor acercarse a mi -los recuerdos que pasaban por mi mente se esfuman como volutas de incienso-escucho el timbre y de forma intuitiva tomo el brazo y te siento allí Señor, a la par mía, como si hubieses sido tú quien toma mi mano y me coloca en el turno; tal como lo hiciste en  mi niñez. Me dejo llevar por el vaivén del paso, una lagrima corre por mi rostro y solamente  alcanzo a decirte “Infinitas Gracias Dios Mio”.

Carlos Ramiro Solares


Santa Cuaresma !!!!

Cada año, cuando promedian los días entre febrero y marzo, a la luz de luna llena y el clima caluroso, se ocasiona en los católicos una explosión de entusiasmo que nos hace sentirnos bien.  Llega la Cuaresma, siete días que se han convertido para muchos en un escape espiritual, un momento para cumplir con lo establecido, para continuar la tradición, para emerger emocionados entre el folklore y la costumbre; y me parece que esta bien, que es mejor eso a nada, pero sin duda alguna no es suficiente. Todavía hay antitestimonio en las filas de procesión, aún hay cucuruchos que no saben que el cargo que portan no es el que merecen pero si el que les corresponde; es latente en muchos cargadores la cortedad espiritual, el divorcio entre lo que dicen y hacen. Y no voy a tirar la primera piedra, ni ando buscando la paja en el ojo ajeno, pues correría el riesgo de salir lapidado y darme de frente con la viga que llevo desde hace años, pero si debo que señalar que el movimiento de pasión no goza de buena salud y esa explosión aparente de bienestar es consecuencia de la poca profundidad de las acciones de todos los involucrados en las prácticas de éste tiempo litúrgico.

Todos los que portamos una túnica –debemos aceptarlo- necesitamos de ese factor emocional que nos brinda bienestar, a todos nos gusta el olor de incienso y corozo, a todos nos quiebra sentimentalmente una marcha y todos veneramos con sincero amor a nuestras imágenes.  Pero así nada mas, todo ello es sin duda un festival religioso sin sentido porque si no hay un cambio real en nuestra forma de ser, si no aspiramos a la unidad y a un crecimiento espiritual constante, a un deseo y practica de aprender mas de nuestra Iglesia, a un abrirnos al prójimo en una caridad no emergente sino consecuente, todo es vano.  Sin conversión, la Cuaresma no es mas que un engranaje –bello y memorable- de religiosidad que se nos hace llegar desde años atrás, que oímos sin escuchar; que bebemos sin absorber; que comemos si digerir, en resumen “mucho ruido y pocas nueces”  La radio, la televisión, los calendarios, los suplementos de los diarios contribuyen a ese ruido y en muy pocos y excepcionales casos nos dejan un sedimento de formación que sea vital para la vida cristiana, en ese ambiente se desarrolla la Semana Santa de 2012

Pero en fin, empezamos una Cuaresma mas… y debe ser para cada quien una Santa Cuaresma, cada cucurucho debe examinar como ha vivido hasta hoy, y sobre todo como ha planificado vivir el Triduo Pascual, que ojala sea apegado a la liturgia de nuestra Iglesia y no simplemente adherido a prácticas y costumbres que sin el soporte de la tradición, la liturgia y la palabra se tornan vacías.  La misericordia divina es inconmensurable, hoy cuando estamos a las puertas de la Semana Santa, -ese semana tan esperada por todos- nos encontremos con Jesús en la confesión y nos hagamos uno con él en la eucaristía y en el prójimo. Nunca es tarde para volver a los brazos del Padre, nunca es tarde para hacer vida las palabras que escuchamos al momento de la imposición de la ceniza “Conviértete y cree en el evangelio”

En este AÑO V de Letras del Cucurucho, tengo la intención de postear frecuentemente, y tratar la temática ususal que manejo en este espacio; como siempre lo he dicho lo espiritual no me corresponde tratarlo aquí, hay espacios adecuados para ellos y plumas experimentadas para hacerlo;   voy a escribir de adornos de otros años, especialmente de Candelaria, San José y Santo Domingo; voy a tratar de la vivencia de quienes son devotos pero no son cucuruchos; hare algunas reseñas de las peliculas “de Romanos” que antes nos deleitaban en estos días en las salas de cine y por la televisión nacional; vamos a incluir algunos escritos ajenos, que me han hecho llegar, algunos de ellos de soberbia calidad literaria y de ancestral sentimiento cucurucho; habrá prosa, cuentos y poesía, en fin voy a intentar, plasmar el sentimiento del cucurucho y de la devota y poner en Letras todo lo que involucra la Cuaresma y Semana Santa en Guatemala. Todo en un ámbito de cordialidad, en donde la polemica no tiene espacio, pues al final de cuentas… el sentimeinto que nos une siempre es mayor que las pequeñas diferencias que nos distraen del objetivo final de todo esto.

A todos los cucuruchos de Guatemala,  les deseo un buen turno, eso significa no una buena marcha y una cuadra larga sino que cada vez que coloquen su hombro en la almohadilla sea un instante de oración que nos prepare para la fiesta de la Pascua. A mis amigos cucuruchos y cargadoras les deseo fraternalmente que el Padre les conceda lo necesario material y espiritualmente para tener una Santa Cuaresma y que el manto protector de Nuestra Madre de los Dolores nos proteja siempre.


XCV Aniversario de Consagración

CONSAGRADA IMAGEN DE JESÚS NAZARENO DE CANDELARIA

“CRISTO REY”

1917   3 de febrero  2012

95 ANIVERSARIO DE CONSAGRACIÓN

La Consagración de Jesús de Candelaria fue la primera que se efectuó en este “Valle de la Virgen”, ya que la de Jesús de la Merced  se lleva a cabo cuando la ciudad se encontraba en el “Valle de Panchoy”, hoy Antigua Guatemala, en el año 1717.; ésta función corre a cargo del entonces Arzobispo de Guatemala, Monseñor Julián Raymundo Riveiro y Jacinto.

Con júbilo, alegría y un espiritu evangelizador y de conversión todos los cucuruchos de Jueves Santo debemos prepararnos par las celebraciones del Centenario de tan dichosa ceremonia en que se ungió solemnemente a nuestra bella imagen con los oleos consagratorios.


Primer Jueves de Cuaresma… el día en que todo empieza …

Y vendrá El Silencio, en oleadas de recuerdos, en inventarios de antiguos itinerarios, en sonar de marchas fúnebres josefinas y marcapasos de redoblante de ayer y de siempre, redoble pasmoso que nos hace presentir la marcha que acompasa cada turno. El Silencio se rompe por el ruido de las ventas, las voces de la espontánea tertulia semanasantera en filas de cada año, de los gritos de niños que se asombran, de las ancianas que sollozan y de los varones que lloran, de la matraca penitente, de las palomas que aletean en el atrio mercedario saludando al mártir, de los motores reprimidos y de las bocinas impacientes que no entienden que hoy es Primer Jueves de Cuaresma, que es día de Penitencia, de Vía Crucis y del Silencio ya que el Rey del Universo benignamente ha salido de su santuario a recorrer un poco su ciudad.


Recuerdos 6 Jesús de Candelaria 1973

En 1973, Jesús de Candelaria lucía dentro de los elementos de su adorno, un rosario que bordeaba todo el anda.  Los elementos se referian a el sacramento del Matrimonio y el mensaje se relacionaba a que la Familia que reza unida, permanece unida.  En  este mes de octubre, me parece oportuno traer a la memoria este adorno, que utilizó como elemento catequetico, El Santo Rosario.

En la fotografía, Jesús es conducido por sus amantes palestinos, en la sexta avenida, recién despues del cruce sobre la segunda calle, frente a la Iglesia de San Sebastián


la noche del jueves …

(Para los eternos enamorados de Jesús de Candelaria… nuestro Cristo Rey)

bota el paso timonel

regálame unos minutos más de jueves santo

anda despacio, como  sin querer avanzar

caminando firme, pero lento

dibújame en paso cansino

una eterna catorce avenida

 

bota el paso timonel

haz que se consuma la ultima brasa

de todo incensario, que agotado

también se resiste a que termine la jornada

 

bota el paso timonel

has que cristo rey, espere a la madre

que el blanco de las paletinas

ilumine la noche

y alarga para mi, este día singular

 

detente timonel

obséquiame un atisbo de mirada verde

un respiro que exhala su boca

un abrazo que junta las manos

en la cruz

 

hazme un favor timonel

ilusióname que ahora mismo

cuando el jueves santo acaba

todo empieza…

.


Velación de Jesús Nazareno de Las Tres Potencias


Recuerdos 5: Cristo del Amor 1996

Cortejo procesional del  7 de abril  1996. El Cristo Morto Dominico es conducido por sus amantes cucuruchos al ritmo característico del redoble ancestral, en esta ocasión sobre la séptima avenida entre la once y décima calle, con el fin de evitar los rótulos luminosos de la sexta avenida y el bullicio de las ventas que esa arteria se ubicaba.  El cortejo enfilaría hasta la novena calle, para subir sobre la misma buscando la otrora Calle Real, para después enfilar sobre la Calle de Los Mercaderes (8calle) sobre el Portal del Comercio, y hacer así la tradicional y mítica entrada del Santo Entierro por excelencia a Plaza Central, a los acordes de la inigualable “La Sangre de Cristo” de Mendieta.

Nótese la magnifica manera en que el anda esta ornamentada, llena de buen gusto y distinción; con la sobriedad de un entierro, situación que ha sido característica casi inmutable de la procesión de Santo Domingo, por lo menos hasta hace un par de años.  Puede apreciarse el brillante trabajo en la vestimenta de los ángeles que – cual cucuruchos- llevan en hombros la excelsa y centenaria urna de bronce, parte indispensable en la personalidad del cortejo dominico.

Parece que fue hace poco, pero son ya 15 años de esta instantánea, ojala que la belleza, imponencia y elegancia del Santo Entierro del Cristo del Amor, no sea dentro de poco solo un recuerdo, sino que más temprano que tarde, la hermandad y su procesión recuperen el esplendor que poco a poco va menguando…

 

La foto es cortesía del hermano Ricardo Pardo Fuentes.


CORPUS EN BEATAS DE BELEN y RETORNO DEL SAGRADO CORAZÓN


VELACION “JESÚS DE LA MERCED” agosto 2011


Recuerdos 4: Jesús de La Merced. 1986

1986 Túnica corinta con trasplantes de bordado en oro.  POEMA DEL SIERVO DE DIOS. Las profecías de Isaías sobre la pasión de Cristo, en un adorno bellísimo en tonos Corinto, negro y dorado. Es por mucho el mejor adorno de La Merced que he visto. (y quién sabe si no de TODOS). Las andas se levantan por vez primera a las 5:00

Un adorno impresionante, con acabados extraordinarios y un drámatismo propio de Viernes Santo

Fotografías compartidas aquí:

http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=31222

http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=34703


Recuerdos 3: Jueves Santo de 1984

En 1984, se celebraron los 200 años de veneración de Jesús de Candelaria en Guatemala de la Asunción, el anda fue orlada con los colores azul y blanco de la bandera nacional. El calendario marcará perpetuamente ese Jueves Santo 19 de abril.  CRISTO REY salía de su templo, a las 10:00  para retornar a las 24:00. Era junto a la procesión de la en ese entonces Venerada imagen de Jesús Nazareno de Los Milagros del Templo de San José, las de más extenso recorrido con un promedio de 14 horas de itinerario.

la fotografia esta compartida en http://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=31069


Recuerdos 2: Santo Domingo 1984

En 1984, el Señor Sepultado de Santo Domingo, revestido de una túnica verde, sobresalía en el albo adorno que simbolizaba la Paz. Ese soberbio adorno salió del hoy bicentenario Templo Dominico, el Viernes Santo 20 de abril, el más tardío de los ochentas.

La fotografía esta compartida en Galeria del Cucuruchohttp://www.feydevocion.com/galeria/details.php?image_id=32133

Recuerdos 1: La Reseña con discos…

inicio aquí una serie, en que brevenmente señalaré algunos recuerdos, en cuando a anecdotas, vivencias, adornos y otras cosas y casos de la Semana Santa en Guatemala. Recuerden que los comentarios alimentan este blog, así que bienvenidas las acotaciones, correcciones acerca de los temas que trataré…

En 1990 la procesión de la Reseña, salió acompañada de marchas grabadas, causando la justificada molestia de los cargadores, debido a la tradición característica de grandiosas bandas en ese cortejo. Ese año Martes Santo fue 1 de abril; y ere evidente el descontento de los devotos quienes a voces exigian que esa fuese la única -y desafortunada ocasión- en que algo así sucedería.

.


7 minutos …

los mejores siete minutos de todo un año
-y no es metáfora-
han terminado
la espera de meses
que se antojan elásticos
se ha consumado

dejo el brazo
y el destello en luz
de tu bella urna me despide
concluye el turno
y empieza otra vez
esa agobiante cuenta atrás
pues para mí
y para otros muchos más
-no te imaginas cuantos-
el año empieza y termina
en viernes santo

el acompañamiento de los amigos
harán leve la espera …


el 13

con un abrazo a mis amigos dominicos….

Pasadas las cinco de la tarde del Viernes Santo 22 de abril de 2011 el cielo empezaba a llorar, el turno 12 –lleno de nuevos cargadores- conducía el hermoso mueble dominico sobre la sexta avenida entre la sexta y quinta calle a un costado de Palacio Nacional, la estrechez de la vía, provocada por la impertinente acción “urbanizadora” del la Corporación Municipal, hacia que un inusitado desorden y un amontonamiento inusual se observara en el crucero en donde el próximo turno, el 13, tomaría su orden en cargar al Señor Sepultado, frente a casa presidencial.

Yo caminaba en la fila esperando a mi sobrino, quien se estrenaba como dominico; y así fue cuando pude ver, con asombro y alegría que el turno 13 estaba conformado –entre otros- por entrañables amigos, por dominicos consumado, por cucuruchos de corazón que por asuntos que quizá ya no vale la pena comentar (pero jamás debemos olvidar), fueron desarraigados de su hermandad en el 2010… y si, allí estaban, como ilusionados aspirantes, como un hermano mas, los cucuruchos que durante años fueron responsables del esplendor dominico, allí estaban formándose con la sonrisa pintada en el rostro y el corazón henchido de satisfacción los cucuruchos del exilio que regresaban a su casa, a su procesión, con su Jesús.

Transcurrió el turno –al que yo le hubiese programado una marcha mas dominica- y la justicia empezaba a hacerse; durante la duración del 13, me puse a pensar que con esos que iban cargando allí, podían fácilmente haber organizado más de un Santo Entierro completo; trate, sin lograrlo por supuesto, hacer un recuento de los años de trabajo y amor dedicados a La hermandad que estaban concentrados en ese turno, fui mas allá e intente calcular las horas de trabajo que esos hombres de ese turno y muchos hermanos mas –hoy relegados- han invertido en el trabajo tanto procesional, organizacional y evangelizador a los pies del Señor Sepultado. La grandeza de tales situaciones me dejo abrumado y entonces me limite a contemplar la urna del dominico y a leer el rotulo que abría las andas en este 2011 “Los Cielos Proclaman su Justicia…”  justicia que como dije antes empieza a suceder…  el rotulo final ojala sea premonitorio “… y  todos los pueblos verán su gloria…” la gloria de Dios pronto se verá en el esplendor dominico que empieza a despuntar.  El cielo seguía llorando, y muchos de los cargadores tenían el alma encharcada en llanto…

Como se lo dije a un ex presidente de la Hermandad en filas, al abrazarlo y saludarlo “es un gusto verte… y verte aquí…”!!!  Sea este un saludo a todos los amigos que retornaron a su cortejo, a los cucuruchos que pudieron estar de nuevo con su sepultado, a los hermanos del 13, un  turno especial por su significado, pero ante todo por lo especial de las personas que en él estuvieron. No cabe duda que cada uno de ellos quiere mucho al sepultado dominico, pero está más que claro que es él, quien los ama sin límites, su justicia así lo prueba.


Ultimo Post 2011… Feliz Semana Santa.!!!!

Este el el último post de la Cuaresma 2011.  A partir de mañana Viernes de Dolores, no publicaré sino hasta -primero Dios- el Lunes de Pascua 25 de abril; me alejaré de la computadora y dejaré de estra pendiente de las redes sociales y grupos de correo de cucuruchos; esta pausa que intenta ayudarme a vivir la Semana Santa de forma ideal, es recomendable; ese descontectarse del cucurucho en estos dias, es una forma de estar totalmente inmeso en la Liturgia y en la tradición…

 


Cada año, cuando promedian los días entre marzo y abril, y a la luz de luna llena se ocasiona en los católicos una explosión de entusiasmo que nos hace sentirnos bien.  Llega la Semana Santa, siete días que se han convertido para muchos en un escape espiritual, un momento para cumplir con lo establecido, para continuar la tradición, para emerger emocionados entre el folklore y la costumbre; y me parece que esta bien, que es mejor eso a nada, pero sin duda alguna no es suficiente. Todavía hay antitestimonio en las filas de procesión, aún hay cucuruchos que no saben que el cargo que portan no es el que merecen pero si el que les corresponde; es latente en muchos cargadores la cortedad espiritual, el divorcio entre lo que dicen y hacen. Y no voy a tirar la primera piedra, ni ando buscando la paja en el ojo ajeno, pues correría el riesgo de salir lapidado y darme de frente con la viga que llevo desde hace años, pero si debo que señalar que el movimiento de pasión no goza de buena salud y esa explosión aparente de bienestar es consecuencia de la poca profundidad de las acciones de todos los involucrados en las prácticas de éste tiempo litúrgico.

 

Todos los que portamos una túnica –debemos aceptarlo- necesitamos de ese factor emocional que nos brinda bienestar, a todos nos gusta el olor de incienso y corozo, a todos nos quiebra sentimentalmente una marcha y todos veneramos con sincero amor a nuestras imágenes.  Pero así nada mas, todo ello es sin duda un festival religioso sin sentido si no hay un cambio real en nuestra forma de ser, si no aspiramos a la unidad y a un crecimiento espiritual constante, a un deseo y practica de aprender mas de nuestra Iglesia, a un abrirnos al prójimo en una caridad no emergente sino consecuente.  Sin conversión, la Semana Santa no es mas que un engranaje –bello y memorable- de religiosidad que se nos hace llegar desde años atrás, que oímos sin escuchar; que bebemos sin absorber; que comemos si digerir, en resumen “mucho ruido y pocas nueces”  La radio, la televisión, los calendarios, los suplementos de los diarios contribuyen a ese ruido y en muy pocos y excepcionales casos nos dejan un sedimento de formación que sea vital para la vida cristiana, en ese ambiente se desarrolla la Semana Santa de 2011

 

Pero en fin, empezamos una Semana Santa mas… y debe ser para cada quien una Santa Semana, cada cucurucho debe examinar como ha vivido su Cuaresma, y sobre todo como ha planificado vivir el Triduo Pascual, que ojala sea apegado a la liturgia de nuestra Iglesia y no simplemente adherido a prácticas y costumbres que sin el soporte de la tradición, la liturgia y la palabra se tornan vacías.  La misericordia divina es inconmensurable, hoy cuando estamos a las puertas de la Semana Santa, -ese semana tan esperada por todos- nos encontremos con Jesús en la confesión y nos hagamos uno con él en la eucaristía y en el prójimo. Nunca es tarde para volver a los brazos del Padre, nunca es tarde para hacer vida las palabras que escuchamos al momento de la imposición de la ceniza “Conviértete y cree en el evangelio”

 

A todos les deseo un buen turno, eso significa no una buena marcha y una cuadra larga sino que cada vez que coloquen su hombro en la almohadilla sea un instante de oración que nos prepare para la fiesta de la Pascua. A mis amigos cucuruchos y cargadoras les deseo fraternalmente que el Padre les conceda lo necesario material y espiritualmente para tener una Santa Semana y que el manto protector de Nuestra Madre de los Dolores nos proteja siempre.

 

Pero igual… Nos vemos y saludamos en la fila !!!


Textos Ajenos 4: ¿Quién Diría…?

 

Por Juan Luis Martínez Chuy.

Quién diría? Ya más de 30 años de hacer todos los años lo mismo. El mismo ritual, la misma indumentaria, la misma rutina. Revestirse de la morada o negra túnica, lustrar los zapatos, afeitarse y salir a la calle; a las  calles de siempre, las mismas marchas, las mismas andas, la misma comida, los mismos amigos. Para quien desconoce, pareciese que es lo mismo, pero se decirles que cada año es diferente. Cada Semana Santa se siente una renovación, parece como que fuera la primera vez,  Lo que no cambia es la devoción, la ilusión y el sentimiento de poder repetirlo y decir como siempre al finalizar el último turno: “Aquí estoy Señor, gracias por este año  y espero me des licencia para acompañarte el próximo”

 

Hay cosas que han cambiado, unas para bien otras a saber. Nuevas formas de inscripción, más devotos cargadores, mejoras en la iluminación de las andas, facilidades para tener mejores fotografías y videos, etc.  Pero yo, añoro la Semana Santa con la que empecé. La de los recorridos más cortos, la de menos turnos de media cuadra, la de menos bullicio y más devoción. Las Semanas Santas más tranquilas, sin tanto correr, sin tanta preocupación de donde parquear el carro,  las de las procesiones en donde podías cargar dos veces.

 

Pero también, yo he cambiado. Ya no tengo la misma energía y aguante de antes, para poder estar desde la salida y acompañar hasta la entrada. Ahora he cambiado los acompañantes, antes mi hermano y los amigos y ahora los hijos y los sobrinos. Antes, el jolgorio y la algarabía; ahora el silencio, y reconozco que me he vuelto algo cascarrabias con los patojos  o con quienes  hacen relajo en el cortejo, cuando no me pongo a pensar que yo talvez lo hacía igual.

Hay momentos en los que he pensado como se dice “tirar la toalla”, he llegado a pensar: ¿Hasta cuándo? Y si lo analizo fríamente me digo: “ Juan Luis, ya es suficiente…” ya has cargado lo que has querido, has oído las marchas que más te gustan, las veces que se has deseado; has visto y vivido momentos inolvidables, adornos majestuosos, celebraciones históricas, consagraciones, conciertos; has tomado infinidad de fotos, has filmado y almacenado muchos videos, has guardado gran cantidad de cartulinas de turnos, programas, revistas, afiches, cassettes, discos, videos, estampitas, cromos, pines, monogramas, tantos que ya no te caben en las cajas de tu ropero. ¿Qué te falta por hacer o por vivir? ¿Cargar una salida o una entrada? … No, realmente no me hace falta nada, estoy contento y satisfecho con lo que he vivido y experimentado, no me puedo quejar, soy un cucurucho que se considera pleno; pero es imposible dejarlo. Es como una adicción, es como algo de lo que no te sacias nunca, siempre habrá algo más por vivir, siempre habrá algo más que experimentar.  No lo puedo dejar, no lo quiero dejar, quiero morir cucurucho; quiero, si Dios me lo permite, acompañarlo hasta el último de mis días.  Se que  probablemente llegará el momento en que físicamente ya no pueda, uno nunca sabe, pero hasta que Dios lo permita seré cucurucho.  Si llega el momento o las circunstancias, probablemente solo lo veré pasar en la calle, o lo acompañe algunas cuadras, pero igual, seré feliz y viviré de los recuerdos y la nostalgia. Me abrazaré a mi cajita de recuerdos y espero que mi mente y mi memoria estén lúcidas y que  me ayuden a revivir los grandes momentos que viví, los mejores momentos que he vivido como cucurucho.

 

¿Hasta cuándo?.. La respuesta es simple: No sé.  Pero solo sé que estaré listo y en paz para dejarlo…

 


apreciaciones del V domingo 2011

Hay tanto por escribir acerca del pasado 5to Domingo de Cuaresma 12 de abril de 2011, podría hablar del orden o del desorden, de la emotividad de algunas marchas magistralmente ejecutadas, de la Banda en sí, del tráfico, de las alfombras, de que por momentos el cortejo parece un evento de turismo cuaresmal –necesito aclarar que esto es inevitable por la cantidad de personas que van a ver el cortejo y no por los devotos en si- podría intentar describir el adorno y su significado, decir que a mis gusto los chorritos de agua estuvieron de mas, en fin emitir aquí una serie de juicios que al final de cuentas por ser apreciaciones personales quizá no les interesen.  Aquí lo que vale es lo del corazón de cada quien, ese toque íntimo que Jesús de la Caída pueda darnos en el Corazón, para nuestra conversión, todo lo demás no importa.

Así las cosas voy a referirme a un rasgo que, personalmente, creo que es muy importante En esto de la Semana Santa, y que son los amigos, los colegas cucuruchos.  El cortejo de nuestro amado Jesús de San Bartolo, es (y no estoy descubriendo el agua azucarada) el que más cucuruchos de la capital congrega, lo cual ocasiona un fenómeno particular ya que, por lo menos en mi caso, hace que allá en la Antigua nos encontremos entrañables amigos cucuruchos que por diversos motivos no podemos coincidir en los cortejos de la capital, algunas veces por motivos de horario y otra más porque mientras una está en una procesión, el otro atiende sus obligaciones y responsabilidades en otro.

Así pues, para mi fue un gusto poder abrazar a mis amigos cucuruchos de acá y también poder estrechar manos antigüeñas abiertas a compartir, mas interesadas en aportar que en dividir; abrazos sinceros de colegas de filas que saben tanto de allá que uno no se cansa de escucharlos; familias antigüeñas que hacen que su casa uno la sienta como la propia, cada quinto domingo, yo renuevo amistades cuaresmales, afianzo cariños genuinos y experimento la dicha de sentirme uno mas en la fila, alguien que se siente arropado por los amigos, esos que se hacen en la penitencia de la procesión y que desembocan en la tertulia al compartir los alimentos.

Lo he dicho tantas veces, los amigos son lo mejor que me han dejado las procesiones, la dicha de mis hijos en las filas, del sobrino que se estrena en “la grande” del V Domingo, conocer a los nuevos cucuruchos que recién nacen a la vida cuaresmal, todo arropado por la inconmensurable cuaresma, es algo de lo cual no me canso de agradecer a El Nazareno.

Los amigos y la familia bastiones en la tradición y en la devoción, una amistad que se funde en morado penitente y que tiene olor a corozo, un abrazo que quiere ser eterno, para todos los cucuruchos, costaleros, penitentes y cargadores del mundo y que se materializa en ese abrazo que tuve el gusto de darle a cada uno de mis amigos en la bella Antigua…

[Las Fotos -por supuesto-  no son mías; son de mi amigo Luis Toledo, que cual Zaqueo moderno, trepó a un árbol para salir al encuentro de Jesús de La Caída. Gracias Luis !!!]


El Jesús de los Caballeros cargadores

 

Los trajes de calle inundan las calles colindantes al  albo Templo Carmelita, cientos de devotos caballeros cargadores se disponen, como todos los años, a participar en el particular cortejo de Miércoles Santo en Guatemala, la tradicional procesión de Jesús Nazareno del Rescate de la Iglesia de Santa Teresa, el cuarto Nazareno consagrado de todos los que procesionan durante la Cuaresma y Semana Santa.  Solapas engalanadas con cartulinas que se ornamentan con fotografía de la Imagen objeto de culto en esta jornada que tradicionalmente es penitencial y de contrición dada su situación que se ubica como la víspera del Triduo Pascual, en ordenadas filas se forman a ambos lados de la cuarta calle, de concepción siempre sencilla y de profundo arraigo en el pueblo, esta procesión es para muchos, el único contacto con estas conmemoraciones, dada la facilidad de no vestir túnica para poder llevar en hombros a tan bello icono de nuestro señor, Jesús del Rescate.

 

La trascendencia es grande, pues este cortejo se ido acrecentando, tanto en número de cargadores como en logística de organización; con características que ya le son propias y casi exclusivas, sobresale entre ellas, aparte de la indumentaria de sus participantes, el gusto tradicional con que sus andas son arregladas, adornos de sencilla y fácil comprensión, sin abusar de carteles y rótulos, elaborados con materiales propios de la escuela altarera  tradicional a la cual este cortejo parece ser fiel.  Sencillez que no desmerita en nada la belleza, diseños que aparte de proyectar singularmente un mensaje catequético trascendental, cuidan que Jesús sea el centro de atención y de culto, tal y como debe ser,  este cortejo es una muestra fehaciente de ello: Jesús es al final de cuentas el único adorno que importa.

 

Los barrios tradicionales se acicalan con sus mejores galas, la once avenida, el Callejón del Fino, la Primera Avenida, el Barrio Moderno, la segunda calle,  la calle de la Floresta, visten sus balcones de flores, crespones y cendeles, relucen los altares, se tapizan de aserrín, pino, corozo y amor las calles, en autentica demostración de devoción del más casto origen popular.

 

La espiritualidad desborda en este día –como se a apuntado ya- preludio de los días grandes.  Jesús del Rescate en su procesión de Miércoles Santo se constituye así en pilar fundamentad de la costumbre y tradición, esto pese a ser relativamente reciente y es sin duda la mas pura expresión de la fe con el matiz propio de mediados del siglo pasado, de esta ciudad.