Y vendrá El Silencio, en oleadas de recuerdos, en inventarios de antiguos itinerarios, en sonar de marchas fúnebres josefinas y marcapasos de redoblante de ayer y de siempre, redoble pasmoso que nos hace presentir la marcha que acompasa cada turno. El Silencio se rompe por el ruido de las ventas, las voces de la espontánea tertulia semanasantera en filas de cada año, de los gritos de niños que se asombran, de las ancianas que sollozan y de los varones que lloran, de la matraca penitente, de las palomas que aletean en el atrio mercedario saludando al mártir, de los motores reprimidos y de las bocinas impacientes que no entienden que hoy es Primer Jueves de Cuaresma, que es día de Penitencia, de Vía Crucis y del Silencio ya que el Rey del Universo benignamente ha salido de su santuario a recorrer un poco su ciudad.






el cucurucho opina